El matadero de Olivenza vuelve a parar su actividad y no paga a la plantilla ni a los proveedores

Empleados del matadero oliventino concentrados esta semana.: HOY/
Empleados del matadero oliventino concentrados esta semana.: HOY

Los empleados denuncian a Trabajo su situación y Al-Khatib vuelve a tener el control tras romper con la empresa arrendataria

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

El matadero de Olivenza retrocede cinco años. Vuelve a estar sin actividad. Y con impagos a sus trabajadores y a los proveedores. Puesta en marcha a finales de 2014, una de las grandes instalaciones de sacrificio animal de Extremadura recupera un triste protagonismo tras enfrentamientos entre el dueño y la empresa arrendataria y la falta de ganado para sacrificar. Mientras, los empleados llevan casi un mes de vacaciones forzosas y sin poder legalmente buscar otro trabajo al tener aún contrato con el matadero.

El conflicto laboral es el más evidente porque desde hace una semana buena parte de los trabajadores (unos 25, llegaron a ser 34 el año pasado pero se produjeron despidos) se concentran a diario ante las puertas de la instalación. «Nos ha dicho el servicio jurídico que hasta que no se resuelvan los contratos es mejor presentarse cada día aunque no haya trabajo», indica a este diario Jesús Soto, delegado de la federación de Industria de CC OO.

Cuenta Soto que no hay actividad oficial en el matadero desde el 19 de marzo, aunque en la práctica el parón es anterior. «Mandaron cartas a los trabajadores para que se tomaran vacaciones obligadas hasta el 28. Se reincorporaron a sus puestos pero volvieron a decirles que se fueran con permisos retribuidos hasta el 3 de este mes. Se presentaron el 4 y desde entonces no hay ningún tipo de comunicación, ni trabajo, ni nada», añade.

CC OO ha puesto una denuncia ante la Inspección de Trabajo por «incumplimiento de las obligaciones del empleador, despido colectivo fraudulento, falta de ocupación e impago de salarios (se les debe marzo y previsiblemente abril)». La plantilla se reúne hoy con el alcalde oliventino, Manuel J. González.

A las deudas contraídas con los trabajadores se le suman las de los proveedores. A ganaderos, veterinarios y personal de laboratorio, entre otros.

Ahmad Al-Khatib, al frente de Golden Worldwide Trade, es el dueño del matadero. En octubre pasado arrendó la instalación a una empresa creada en Olivenza –Olivenza Meat Processing– cuyos propietarios son irlandeses de origen árabe.

Breve cronología

2009. Se terminar de construir el nuevo matadero pero ni con la familia Ruiz-Mateos ni con Grupo Norteños, que lo adquirió tras ser liquidada Cárnicas Oliventinas, se logra poner en marcha.

Diciembre de 2014. El matadero vuelve a sacrificar ganado. Una empresa con capital árabe, Golden Worldwide Trade, es su dueña. Tiene como administrador único a Ahmad Al-Khatib Aiesh, español de origen jordano.

Octubre de 2014. Al-Khatib alquila el matadero a una empresa creada en España (Olivenza Meat Processing) cuyos propietarios son irlandeses. A las pocas semanas reaparecen los problemas.

Al-Kthatib acaba de asumir el matadero tras rescindirse el contrato de arrendamiento. Acusa a los anteriores gestores de enfrentamientos entre ellos que han propiciado nuevas deudas y la falta de actividad. «Seguiremos buscando una salida digna al matadero para que siga con sus actividades y sus trabajadores. Esperamos que sea en breve», ha dicho en un comunicado.

Por su parte, Antonio Carretero, uno de los apoderados de Olivenza Meat, acusa al dueño de Golden «de querer controlar todo desde la sombra y de ser el causante de esta situación. Ha llevado al matadero, a la plantilla y a los proveedores a la crisis. Ha perdido la licencia para exportar y para sacrificar por el rito halal (el que marca el Islam)».

A pleno funcionamiento, el matadero oliventino puede matar 120 cerdos, 200 corderos y 45 vacas por hora. Ocupa 8.000 metros cuadrados de superficie dentro de una parcela de casi 50.000. Su edificio industrial incluye establos, zona de producción y almacenamiento.