Guareña se enfrenta a Torrefresneda al querer quitarle competencias y que vuelva a ser pedanía

Un vecino de Guareña firma en favor de la disolución de la entidad local de Torrefresneda:: P. FERNÁNDEZ/
Un vecino de Guareña firma en favor de la disolución de la entidad local de Torrefresneda:: P. FERNÁNDEZ

El municipio y su entidad local están enfrentadas por el reconocimiento judicial del área de influencia de la segunda

C. VINAGRE / P. FERNÁNDEZ

El enfrentamiento entre el municipio de Guareña (6.700 habitantes) y su entidad local menor, Torrefresneda (380), se agudiza. El municipio matriz quiere la disolución de Torresfresneda como entidad local y que se quede como pedanía, como un barrio más. En Guareña los vecinos han iniciado una recogida de firmas en apoyo a esa 'defenestración' administrativa y los grupos políticos guareñenses aducen que hay base jurídica para que la Junta adopte finalmente esa medida. En Torrefresneda se muestran tranquilos: no hay justificación jurídica, recalcan, para dejar de ser entidad menor. Se trata de una «pataleta», una vez que se ha ejecutado una sentencia que pone fin a seis años de pleito.

En 2012, el Ayuntamiento de Torrefresneda inició el expediente de delimitación de su área de influencia. Una especie de término municipal que le permitiría recibir, entre otras cosas, una parte del IBI rústico cobrado por Guareña. Unos 115.000 euros anuales. No hubo acuerdo entre el municipio matriz y su entidad local menor. Se acudió a los tribunales. La justicia (llegó el asunto al Supremo) determinó que esa área de influencia es de 5.437 hectáreas, como pedía la entidad menor. La Junta acaba de ejecutar esa sentencia.

Ayuntamiento de Guareña:: HOY
Ayuntamiento de Guareña:: HOY

Hay que recordar que los primeros colonos llegaron a Torrefresneda en 1971 para poner en valor tierras de regadío. En 1994 Torrefresneda, una pedanía a 30 kilómetros de Guareña, fue declarada entidad local menor (ELM). Hay 22 de este tipoen Extremadura.

Es una figura intermedia entre el municipio y la pedanía que se acerca más a lo primero que a lo segundo. Las entidades menores tienen ayuntamiento, presupuesto propio y gestionan sus propias tasas (pero no pueden recaudar tributos). Los vecinos pueden realizar allí la mayoría de las gestiones ordinarias. Tienen alcaldes pedáneos y estos asumen parte de las competencias de los municipios tradicionales.

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«No está dicha la última palabra. Hay motivos para la disolución de Torrefresneda como entidad local menor. Y, además, dentro del municipio de Guareña no puede haber ciudadanos de primera y de segunda. Si se ejecuta lo que ellos (Torrefresneda) quieren, a sus vecinos les correspondería más dinero per capita que a uno de la propia Guareña», enfatiza Abel González (PSOE), regidor del municipio matriz.

Argumentos y apoyos

«Torrefresneda molesta y por eso nos quieren eliminar. A Guareña sí le interesó la creación de Torrefresneda con sus grandes extensiones de terreno de riego; también le interesó porque daría los servicios a sus vecinos, eso sí, con ínfima financiación. Y ahora ya no interesa e inician un procedimiento de supresión», replica Gaspar Morillo (PSOE), alcalde de la entidad menor.

Relata Morillo que solo se puede disolver una entidad local menor por tres motivos: por petición de la propia ELM, por no tener candidatos en dos convocatorias electorales seguidas y por incumplir la regla de gastos y no tener unas cuentas saneadas. «Ninguna de ellas se cumple. Ni la última, que es la que quiere utilizar Guareña, porque tenemos las cuentas saneadas desde 2014», remata. «Si esto sigue adelante será una arbitrariedad clara donde cualquier ELM podría ser eliminada sólo porque el ayuntamiento matriz se le antoje».

Para González, «solo hablan de las causas que les implica a ellos exclusivamente pero a nosotros como municipio, donde se incluye Torrefresneda, hay causas como motivos de supresión de la entidad local menor. Una, recogida en Ley de Bases de Régimen Local y otra en la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local».

En un caso se refiere, aclara, a que soliciten la disolución una mayoría de vecinos «pero no solo de la entidad local sino del municipio entero» y en el otro a que el municipio matriz puede sufrir «un desequilibrio territorial, peor eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios y en la gestión de núcleos desconcentrados de población o insostenibilidad a costa de la sostenibilidad de la entidad local menor».

La campaña de firmas iniciada por los colectivos guareñenses en favor de la disolución de la ELM va acompañada de una explicación sobre los efectos de la sentencia que delimita su área de influencia, un 25% del término municipal de Guareña (esas 5.437 hectáreas), «lo que supone que el 5% de la población absorbe el 25% de los recursos del total de los vecinos. Los impuestos que pagan los vecinos de Guareña pasan a los 300 vecinos de Torrefresneda».

Una vez que el Ayuntamiento de Guareña reciba un informe del interventor sobre las consecuencias de la ejecucición de la sentencia es previsible que se convoque un Pleno para trasladar a la Junta la petición de disolución de la entidad local menor. Hay unanimidad en el Pleno guareñense (cuatro grupos).

Mientras, en Torrefresneda mañana se celebra junta vecinal (pleno) para abordar la situación creada por el conflicto. La Federación de Entidades Locales Menores de Extremadura va a celebrar un acto en Torrefresneda en apoyo a su consistorio y recalca que no hay argumentos jurídicos para acabar con la ELM.

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