La explotación de la Mina de Aguablanca, pendiente de un estudio hidrológico

Vista general de la mina de Aguablanca/
Vista general de la mina de Aguablanca

EUROPA PRESS

El alcalde de la localidad pacense de Monesterio, Antonio Garrote, ha señalado este viernes que la explotación de la Mina de Aguablanca está pendiente de un estudio hidrológico que tiene que ser aprobado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

Dicho estudio es una de las condiciones exigidas por la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), que aprobó el Ministerio de Medio Ambiente para volver a retomar la extracción de níquel de dicha mina por parte de la empresa propietaria, Valoriza Minería (Grupo Sacyr).

En declaraciones a los medios de comunicación este viernes en Badajoz, Antonio Garrote ha precisado que la declaración «no era una llave para abrir la puerta puesto que tiene unos condicionantes importantes, entre ellos, hacer un estudio hidrológico que tiene que ser aprobado por la Confederación del Guadalquivir y que todavía están en ello».

«Ahora mismo la información que tenemos es que la empresa está elaborando la documentación necesaria para obtener esos permisos de la Confederación del Guadalquivir», ha agregado el alcalde del municipio pacense.

Asimismo, ha puntualizado que la empresa ha informado a la Junta de Extremadura que «están trabajando en los informes necesarios para presentarselo a la Confederación», donde además, según Garrote, «han afirmado que, dependiendo del precio del níquel y el visto bueno de dichos informes, se plantearía la reapertura».

En esta línea, ha destacado que «toda la actividad que repercuta en el desarrollo del empleo debe ser tenida en cuenta y poner todos los medios para que se pueda poner en marcha con, lógicamente, todo los condicionantes, restricciones y requisitos necesarios para que sea viable su reapertura».

También, ha indicado que espera que pronto estén las autorizaciones pertinentes y suba el níquel, puesto que, según sus palabras, «hay tres millones de toneladas que pueden ser explotadas». Asimismo, ha lamentado que el Ministerio ha tardado dos años en aprobar la declaración, algo que ha considerado como «no necesario» puesto que «ya estaba explotada».

Finalmente, sobre su reapertura, ha indicado que en Monesterio había ciudadanos que «no querían que la mina se pusiese en funcionamiento» y, en cambio, «cuando se abrió estaban trabajando».