De escombrera a huerto ecológico en Mengabril

El Ayuntamiento cede terrenos para que vecinos de la zona tengan sus cultivos

Vecinos de Mengabril trabajando en el huerto ecológico. :: HOY/
Vecinos de Mengabril trabajando en el huerto ecológico. :: HOY
ÁLVARO RUBIOCáceres

En el municipio de Mengabril, situado a la orilla izquierda del río Ortiga, entre Medellín y Don Benito, la mayoría de sus vecinos viven de la agricultura y de una pequeña casa rural que atrae a visitantes en diferentes épocas. Lo justo para un pueblo que apenas llega a los 500 habitantes. Sin embargo, en los últimos años han visto que hay vida más allá de la parcela en la que abuelos y nietos cuidan el cultivo de siempre. Toda la localidad ha formado parte de un proyecto con el que han convertido una escombrera de cinco hectáreas en un huerto ecológico que utilizan vecinos, jóvenes de otras localidades cercanas, asociaciones, empresas y el propio Ayuntamiento.

Fue en 2014 cuando el Consistorio de Mengabril puso en marcha esta iniciativa. Decidió recuperar un terreno municipal en el que hace 50 años había un campo de fútbol y en el que ya solo quedaban restos de escombros de obras. «Muchos vecinos ayudaron a preparar la zona y transformaron la finca con el objetivo de implantar cultivos mediante técnicas de producción ecológica, crear empleo y dinamizar el pueblo», explica Lorenzo Garrido, alcalde de Mengabril.

Recuerda que celebraron una reunión entre productores, consumidores y amigos y constituyeron la asociación Ecortiga, que precisamente es como se llama esta idea.

Desde entonces, el Ayuntamiento de Mengabril cede terrenos para huertos destinados al autoconsumo y a emprendedores. Además, el Consistorio mengabrileño también explota su propia parcela.

El alcalde de Mengabril, Lorenzo Garrido, en uno de los huertos.: HOY
El alcalde de Mengabril, Lorenzo Garrido, en uno de los huertos.: HOY

De ello se encarga Antonio Manuel Quirós, que está al frente de la producción, el riego, la planificación de huertos, la fertilización y todo lo que necesiten los cultivos. Lleva en este proyecto desde sus inicios. «Este año hemos obtenido unos 14.000 kilos de sandía y ahora estamos recolectando melones. También tenemos tomates, pimientos, cebollas, calabacines, pepinos y berenjenas entre otros productos», explica Quirós para referirse al huerto que explota el Ayuntamiento que tiene dos hectáreas.

Con él han llegado a emplear a 20 personas en temporada alta. La producción la venden en un tenderete municipal y a grupos locales de autoconsumo. También en casas de particulares. «La plantación es ecológica y tiene el certificado correspondiente. Nunca usamos productos químicos», detalla Antonio, quien reconoce que en todos estos años los mayores del pueblo han aportado su experiencia y los jóvenes se han implicado con el trabajo.

Las parcelas tienen carteles con el nombre del propietario. :: HOY
Las parcelas tienen carteles con el nombre del propietario. :: HOY

Además del huerto municipal, destacan los terrenos que alquilan a vecinos de la localidad. Actualmente hay tres parcelas de 100 metros cuadrados de las que se encargan personas jubilidas. Por ellas pagan 60 euros al año y la producción es para autoconsumo. Según apuntan desde el Ayuntamiento, han llegado a tener hasta diez espacios de estas características ocupados. «Incluso han venido personas que viven en Madrid y se acercan a Mengabril para tener su propia plantación ecológica», comenta Quirós.

Los emprendedores también pueden producir sus propios alimentos para su posterior venta en parcelas de 2.200 metros cuadrados. Rondan los 180 euros anuales y actualmente un joven de Don Benito cultiva estevia en una de ellas.

A eso se suma lo que en Mengabril llaman huertos apadrinados. Están destinados a aquellos que, por 48 euros al mes, quieran conseguir una producción sin preocuparse de labrar sus tierras. De todo el trabajo ya se encargan técnicos contratados por el Ayuntamiento.

«Cultivo estevia en una parcela que he alquilado por 200 euros»

Juan Manuel Cardenal es de Don Benito, tiene 28 años y tras hacer un curso para incorporarse a la empresa agraria ha decidido emprender. Hasta ahora había trabajado para otros en cultivos como el maíz y el tomate. Sin embargo, desde el pasado febrero tiene alquilado un huerto en Mengabril. «Estoy cultivando estevia, un edulcorante con muchas propiedades, por 200 euros al año». En total, tiene unas 15.000 plantas. Dice que ha sido una buena oportunidad pero que está siendo complicado porque todavía no dispone de suficiente maquinaria.