Los directores del Turuñuelo calculan que el yacimiento podría abrir al público en seis años

Imágenes del yacimiento tartésico del Turuñuelo, en Guareña:: HOY/
Imágenes del yacimiento tartésico del Turuñuelo, en Guareña:: HOY

Las visitas se compaginarían con las excavaciones en la planta baja del edificio tartésico

E.P.

Los directores del proyecto de excavación del yacimiento tartésico Casas del Turuñuelo, en Guareña (Badajoz), calculan que de continuar el ritmo actual de los trabajos se podría abrir al público en un plazo de seis años.

Así lo ha avanzado el director del Instituto de Arqueología de Mérida, Sebastián Celestino, codirector junto a Esther Rodríguez de las investigaciones del que está considerado como el más importante yacimiento de esta civilización que se asentó en el suroeste de la península Ibérica entre los siglos VIII y IV a.C, y cuya importancia ya les ha servido para ganar la primera edición del Premio de la Fundación Palarq.

Un premio dotado con 80.000 euros que fue entregado el pasado 26 de noviembre en el Museo Nacional de Arqueología, por el que sus responsables han sido felicitados este miércoles en Mérida por el secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Junta de Extremadura, Jesús Alonso, en una comparecencia ante la prensa para dar a conocer las últimas novedades de las excavaciones, en la que también ha estado presente el alcalde de la localidad, Abel González.

Sebastián Celestino ha señalado que Casas del Turuñuelo, donde los trabajos comenzaron hace cuatro años con unas pequeñas catas, se ha convertido en un caso de estudio excepcional porque cuenta con el edificio protohistórico mejor conservado del mediterráneo occidental, pues mantiene sus dos plantas.

Los trabajos en la primera de ellas estarían actualmente al 20 por ciento, según ha avanzado Celestino, por lo que calcula que en un plazo de seis años se podría abrir a las visitas, lo cual se compaginaría con las excavaciones en la planta baja de este edificio que en su origen podría tener funciones económicas o políticas, pero que en sus últimos días adquirió relevancia religiosa, dados los restos de un gran sacrificio de animales que han podido documentarse.

Estos trabajos en la planta inferior supondrían un «problema metodológico grave» que esperan resolver llegado el momento, teniendo en cuenta que habitualmente en arqueología no se trabaja con edificios con más de una altura.

Este es uno de los hitos que convierten a Casas del Turuñuelo en un yacimiento «extraordinario», como también lo son es el hallazgo de un gran sacrificio de animales en el que se han documentado los cuerpos en buen estado de conservación de 52 caballos y otras especies, entre ellas vacas y hasta un perro.

Unos restos cuyo ADN se está investigando y que podría arrojar luz sobre la evolución de estas especies desde la época tartésica hasta nuestros días. Asimismo, en este espacio ha aparecido la escultura griega más antigua datada hasta la fecha en la península, aunque de momento solamente se han encontrado los pies.

El último hallazgo en el yacimiento ha sido la aparición de unos restos humanos en buen estado de conservación, con toda la dentadura completa, que también se están analizando por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, así como por especialistas en Burdeos (Francia), para conocer los motivos por los que fue enterrado en este espacio, porque es «raro» que haya aparecido en este entorno, ha detallado Celestino.

Trabajos «garantizados»

El codirector del proyecto ha señalado que económicamente tiene garantizada la continuidad de los trabajos para al menos los próximos tres años, ya sea por los fondos aportados por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), al que pertenece el Instituto de Arqueología de Mérida, y de la Junta de Extremadura, si bien ha subrayado que dada la dimensión nacional e internacional que está adquiriendo el yacimiento, impulsada ahora con la concesión del premio, no cree que haya problemas para concluir los trabajos en el mismo.

Con los datos arrojados hasta la fecha por las investigaciones realizadas, Celestino ha detallado que este yacimiento viene a confirmar el resurgimiento de la que está considerada como la primera civilización de Occidente en la cuenca del río Guadiana tras su declive en el Guadalquivir, como así además apunta la tesis doctoral de la codirectora del proyecto, Esther Rodríguez, que ha documentado multitud de túmulos en el recorrido del cauce, ninguno de ellos con un estado de conservación como el de Casas del Turuñuelo.

Dada la importancia del mismo, la Junta ha adelantado la construcción de una cubierta que protege al yacimiento de las inclemencias meteorológicas, algo que generalmente no se realiza hasta que han finalizado los trabajos, así como se ha iniciado el proceso de expropiación de los terrenos.

En este sentido, el secretario general de Ciencia, Tecnología e Innovación, Jesús Alonso, ha señalado que la Junta ha sabido «reconocer la importancia» de la investigación realizada «desde el primer momento» con la dotación de recursos económicos «extraordinarios» para la construcción de la citada cubierta, cifrados en 120.000 euros.

Así, ha destacado los trabajos realizados en este área de «gran interés cultural, patrimonial y de recursos turísticos de primer orden», y por ello ha dicho que la Junta asegurará la continuidad de la investigación.

Hito para Guareña

A su vez, el alcalde de la localidad ha remarcado que este yacimiento supone «un antes y un después» para el municipio, al que las publicaciones especializadas de ámbito nacional e internacional lo han situado en «primera línea mundial».

Un yacimiento que incrementa el patrimonio cultural del municipio que espera que «no a mucho tardar» comience a reportar a esta pequeña localidad pacense una importante «repercusión económica» con la atracción de un turismo arqueológico y cultural.

Instituto de Arqueología de Mérida

Por último, a preguntas de los periodistas, el secretario general de Ciencia ha señalado que el CSIC ya ha dado el «visto bueno» para que el Instituto de Arqueología de Mérida, única entidad del Consejo en la comunidad, cuente con una sede propia en el convento de Las Freylas.

No obstante, ha señalado que este traslado está pendiente de unos «flecos económicos» y de recibir la aprobación también por parte del ayuntamiento de la capital extremeña, propietario de este inmueble histórico junto a la Basílica de Santa Eulalia.