La comarca rechaza el nuevo proyecto para buscar oro en La Codosera

El entorno de La Codosera ha sido escenario de varios proyectos mineros. /HOY
El entorno de La Codosera ha sido escenario de varios proyectos mineros. / HOY

La empresa Ormonde Minería ha solicitado un permiso de investigación y prevé una inversión de más de tres millones y medio de euros en tres años en sus actuaciones

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

No es la primera vez que una empresa minera fija su vista en La Codosera y en el oro que guarda. El término municipal de esta localidad pacense es una de las zonas auríferas de la región, tal y como recogen los mapas metalogenéticos. Sin embargo, las prospecciones realizadas con anterioridad no tuvieron los resultados esperados y no se inició la fase de explotación.

Ormonde Minería Ibérica, con domicilio fiscal en Salamanca, ha sido la última compañía en interesarse por este territorio del noroeste de la provincia de Badajoz, en la que hay estructuras geológicas con nombres tan alentadores como 'Manzana de Oro' o 'Perla de Aníbal'.

Esta empresa solicitó en 2016 un permiso de investigación para la zona. La solicitud estuvo en exposición pública durante el pasado mes de junio y ha recibido más de una decena de alegaciones, según indican desde el Ayuntamiento de La Codosera.

Empresarios de la localidad, particulares y asociaciones están detrás de los escritos de alegaciones que ponen reparos al proyecto. Los motivos, más allá de razones medioambientales, se basan en la experiencia previa. «No es la primera vez que se hacen estos estudios; ya hubo un permiso de investigación entre 2012 y 2014 y vieron que no era rentable la explotación minera», asegura Joaquín Tejero, alcalde de La Codosera, que no ve el beneficio que puede tener para su municipio que el proyecto siga adelante. «Somos un pueblo turístico y no sería positivo para nosotros», añade.

Pese a las anteriores investigaciones efectuadas sobre el terreno, Ormonde Minería presentó una memoria y un programa ante la Junta de Extremadura para obtener el permiso de investigación. En esos documentos se especifica que la solicitud se hace para una amplia área de 63 cuadrículas mineras (63 kilómetros cuadrados), todas ellas en el término municipal de La Codosera, que tiene poco menos de 70 kilómetros cuadrados.

Dentro de ese espacio solo se encuentra un núcleo de población, la pedanía de La Tojera.

La cifra

63
cuadrículas mineras (63 kilómetros cuadrados), todas dentro del término municipal de La Codosera, se incluyen en la solicitud.

La investigación inicial que propone la empresa se centra en la delimitación del yacimiento para, a continuación, realizar una serie de sondeos que permitan conocer los recursos exactos que existen y determinar la viabilidad de su posible explotación.

La memoria del proyecto consultada por este diario detalla que serán necesarios tres años para completar el proceso y, si los resultados son los esperados, la empresa tiene prevista una inversión económica de 3,8 millones de euros en este periodo.

Durante el primer ejercicio ha programado la realización de unos mil metros de trinchera. Los sondeos –27 en el segundo año y un mínimo de 58 en el tercero– no llegarían hasta el segundo año y dependerían de lo que se obtenga de las primeras muestras.

La misma memoria detalla que los trabajos previstos no están «incluidos entre las actividades sometidas a Estudio de Impacto Ambiental». Precisamente, este apartado es el que centra la alegación que ha presentado Ecologistas en Acción, que considera que se trata de un proyecto con «importantes irregularidades».

La asociación no comparte la visión de la empresa y lamenta que no haya una evaluación ambiental para una intervención que se va a ejecutar en unos terrenos ubicados en espacios de la Red Natura 2000. «Lo más preocupante es la cercanía a las poblaciones cuando hay explotaciones a cielo abierto, que son muy contaminantes», indica Elena Solís, coordinadora de la sección de minas en Ecologistas en Acción, que también critica la actuación de la Junta de Extremadura al entender que el ejecutivo regional ignora la estrategia de economía verde y circular que impulsa, pero que al mismo tiempo «relega a un mero instrumento de propaganda».

«No es la primera vez que se hacen estos estudios y no son rentables; solo destrozarían la sierra», dice el alcalde local

A la figura del presidente de la Junta se refiere el alcalde socialista de La Codosera. «Fernández Vara dijo que el pueblo que no quiera mina no tendrá mina», recuerda Tejero, que insiste en que están dispuestos a hacer todo lo posible por evitar que haya una explotación minera en sus terrenos. «Aquí no hay vetas, para obtener oro es necesario hacer mucho movimiento de tierra, con lo que nos destrozarían la sierra y nos contaminarían los acuíferos», remarca.

De momento, y tras finalizar la periodo para las alegaciones, la Administración debe decidir si concede el permiso para la investigación. «No hay plazo para hacerlo, pero el truco está en que una vez que se concede el permiso para la investigación es muy sencillo conseguir el de explotación», según Solís, de Ecologistas en Acción.

Antecedentes

Se podrían buscar antecedentes de la explotación minera del oeste extremeño hasta en la época romana, pero ya cercano el siglo XXI, en 1999, una empresa minera integrada en Unión Fenosa solicitó las licencias para explorar la zona de La Codosera en busca de yacimientos de oro.

Tres años después no se había realizado ningún movimiento de tierra. Algo que sí se hizo en la segunda década del presente siglo, pero finalmente tampoco se inició la explotación minera.