Alburquerque, sin cobrar ni protestar

Un empleado municipal barriendo una calle de Alburquerque esta semana. :: Casimiro Moreno/
Un empleado municipal barriendo una calle de Alburquerque esta semana. :: Casimiro Moreno

Centenares de contratados municipales llevan varios meses trabajando sin recibir su sueldo

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

¿Qué está pasando en Alburquerque? «Hace un rato una mujer que limpia la calle casi se echa a llorar. Me ha explicado que ella y su marido, que también es empleado del Ayuntamiento, llevan más de tres meses sin cobrar. Tiene tres hijos. Debe en el supermercado 875 euros y ahora no sabe qué decir en la papelería porque tiene que comprar el material escolar», relataba el miércoles pasado un hombre en el interior de una tienda ante la pregunta de cómo afecta que tantos empleados municipales trabajen sin cobrar, tal y como confirma el cartel de un sindicato a la entrada del Ayuntamiento.

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Varias personas más se sumaron a la charla. Nadie quiere decir su nombre. De hecho no hay protestas en público, solo lamentaciones en privado. Otro cliente que es autónomo rebajaba el drama añadiendo que aunque las familias estén pasando hoy apuros económicos no renuncian a Netflix ni a dos líneas de móvil. En cualquier caso, uno y otro coinciden en que Alburquerque no pasa por su mejor momento.

La tensión social fruto de la incertidumbre se ha adueñado del pueblo y se percibe en cualquier conversación, donde raro es el vecino que no tiene algún familiar empleado por el Ayuntamiento al que le deben varios meses. En esa gran agencia de colocación en que se ha convertido el Consistorio alburquerqueño desde hace ya dos décadas unos trabajan como peones de limpieza, otros de jardinería, cuidando personas mayores en el caso de las mujeres...

Suelen ser sueldos que rondan los 900 euros al mes y contratos que apenas duran unos meses, a veces semanas o incluso días, pero sirven para completar peonadas o sumar el tiempo necesario para volver a tener derecho a la prestación por desempleo. Ángel Vadillo ha gobernado la localidad entre 1995 y mayo de 2019 (no pudo concurrir a las últimas elecciones por una inhabilitación judicial) y por expreso deseo suyo en este pueblo la bolsa de empleo municipal es mucho más abultada que en cualquier otra población. Solo el año pasado hubo 658 contrataciones en un municipio de 5.500 habitantes cuya población activa se estima entre 3.000 y 4.000 personas. Otra característica es que apenas hay funcionarios en la relación de puestos de trabajo, por lo que el empleo público depende directamente de quien ostente el gobierno local. Lo habitual en Alburquerque desde hace años es dirigirse al alcalde para conseguir un empleo.

La oposición (Ipal) se queja de falta de información y sospecha que hay quiebra total en el Ayuntamiento

«Mi marido tiene un campo, necesitábamos trabajadores y le ha sido imposible conseguirlos en el pueblo. Ya nadie quiere hacer un trabajo duro», añadía otra mujer esta semana al analizar la situación laboral del pueblo.

«Los que han atendido las casetas en las fiestas del pueblo eran de La Codosera porque nadie de aquí quería trabajar, prefieren esperar a que el Ayuntamiento les dé trabajo», comentaba otra persona. Tercia otro empresario autónomo: «Ni sacando corcho ni en la construcción, donde antes se ganaban más de dos mil euros en un mes. Prefieren los suelditos que va repartiendo el alcalde, que ha creado una cultura del 'vaguismo'. Lo malo es que ya ni eso porque hace tiempo que muchos de estos empleados municipales no cobran».

A unos les adeudan tres meses, a otros cuatro, también se habla de demoras que llegan a los siete meses. No hay constatación oficial de este asunto porque la corporación municipal esquiva el tema. Este diario ha pedido hablar con la alcaldesa, Marisa Murillo (PSOE), pero no ha obtenido respuesta.

Vista de Alburquerque.
Vista de Alburquerque. / C. Moreno

De manera extraoficial, en la Corporación reconocen que se está dando una situación excepcional y que se debe a unos desajustes de Tesorería. La culpa, añaden, es de que se están retrasando unas subvenciones y que esta vez el Ayuntamiento no ha podido adelantar el dinero.

Solo en 2015, año de elecciones, se realizaron 914 contratos municipales y esta no es la primera vez que se dan retrasos en abonar las nóminas. En 2016 fueron 752, en 2017 779 contratos, 658 el año pasado y hasta mayo de este 2019 iban 313, cifras muy superiores a las que hace cualquier ayuntamiento extremeño de un tamaño similar. Fregenal de la Sierra (4.918 habitantes) o Talavera la Real (5.376) realizan en torno a 200 cada año.

Los datos los aporta Víctor Píriz, diputado nacional del Partido Popular cuya familia es de Alburquerque. El partido lo ha designado para que haga allí oposición debido a que los apoyos del PP son mínimos (137 votos en las últimas elecciones). Píriz ha conseguido la información sobre contratación municipal por el artículo 7 del Reglamento del Congreso de los Diputados, por el cual tiene acceso a la documentación que solicite de otras administraciones, en este caso de la Junta de Extremadura como competente en Empleo.

Intuye que las demoras en los pagos, no solo a los trabajadores municipales, también a proveedores, se debe a que la caja municipal ha quebrado. Por ello, ha realizado otras preguntas parlamentarias, aún sin respuesta, para tratar de desentrañar qué está ocurriendo en la gestión de esta población.

Deuda de 7,1 millones

El estado económico del Ayuntamiento de Alburquerque es ahora mismo un misterio. Cualquier vecino puede relatar algún episodio sobre cortes de luz en edificios municipales, pero también sobre cómo la Corporación se las apaña para restablecer la normalidad.

Por contra, hay que decir que algunos servicios como la guardería (18 euros al mes) o la piscina municipal (bono de 25 baños, 25 euros) se prestan a bajo precio, una medida social que agradecen los vecinos pero que merma la partida de ingresos en la caja municipal.

En la Corporación afirman que esta situación es excepcional y se debe a un desajuste de Tesorería

En materia presupuestaria, en 2019 el Ayuntamiento de Alburquerque elaboró un presupuestos de 5.598.167 euros, lo que supuso un incremento respecto al año anterior del 20,53%. Hay más datos oficiales del Ministerio de Hacienda, que publica periódicamente la deuda de los municipios del país. La de Alburquerque asciende a 7.138.000 euros, según el Ministerio de Hacienda, cuya serie histórica refleja cómo se multiplicado por tres en los últimos ocho años. Solo en intereses este consistorio pagó 356.380 euros en el último ejercicio, indica esta fuente oficial.

En términos relativos cada vecino debe 1.336 euros. Es la segunda deuda per capita más alta de la región por detrás de la de Madroñera (deuda viva de 4.776.000, esto es, 1.840 euros por habitante). Valga como referencia la deuda per capita de localidades como Badajoz -65 euros por habitante-, Cáceres -194 euros- o Mérida -678 euros-.

División en el pueblo

En la actualidad el Ayuntamiento lo gobierna cómodamente el PSOE con nueve concejales. Independientes por Alburquerque (Ipal) hace oposición con cuatro ediles. Según su portavoz, Manuel Gutiérrez, la de deuda es mucho mayor de la que refleja Hacienda y el pueblo lleva varios años en quiebra económica. «Cuando pedimos las cuentas oficiales nos las niegan mientras por otro lado recibimos un montón de información de gente que no cobra del Ayuntamiento, pero nadie quiere luego dar la cara. Hay un miedo pavoroso», señala. Este temor a represalias lo ha comprobado este diario, por eso todos los testimonios recabados en la información aparecen sin nombre por petición de los vecinos.

Ipal se presentó este año por segunda vez a las elecciones. Fue votado el pasado 26 de mayo por uno de cada tres electores (1.162 votos por 2.145 del PSOE), lo que reduce la ventaja aplastante que siempre han tenido los partidos liderados por Ángel Vadillo.

Gutiérrez habla de una tensión creciente en el pueblo. No hay más que dar una vuelta por la localidad para comprobar la división entre 'vadillistas' y 'no vadillistas'. «Me sorprendió -relata un cliente de una tienda- que un libro de historia sobre el pueblo se vendiera en una floristería y no en la papelería de al lado. Cuando pregunté el motivo me dijeron que se debía a que no era simpatizante del alcalde y por eso no podía venderlo en la otra tienda».

Ayuntamiento.

Los seguidores de Vadillo afirman que su exalcalde se deja la piel por el pueblo. Son mayoría y las urnas así lo reflejan cada cuatro años. Los detractores afirman que la estrategia de Vadillo desde que accedió al poder fue tejer una red para que el empleo del pueblo dependiera de él. Ahora que ha habido problemas para cobrar ha sido Vadillo, y no la alcaldesa, quien aplacó las primeras críticas a finales de agosto advirtiendo a los trabajadores municipales que si denunciaban la situación iría a peor.

Ángel Vadillo ha sido alcalde de Alburquerque desde 1995, primero al frente del Orpo (Organización del Pueblo Obrero) y luego con el PSOE, del que está expulsado en la actualidad por haber sido condenado en sentencia firme por obstrucción a la justicia.

Oficialmente la alcaldesa es Marisa Murillo, pero en el pueblo afirman que él sigue tomando las decisiones. Él lo niega. Este diario abordó a Vadillo junto a la Plaza de España y habló con él. Según su versión, no tiene vinculación alguna con el Ayuntamiento, de ahí que no se sienta obligado a dar explicaciones a este diario sobre la situación actual de los empleados municipales. Afirma que ni siquiera ejerce el cargo de asesor portavoz que propuso la Corporación el día de su constitución en pleno tras las últimas elecciones. Vadillo aseguró a este diario que no cobra del Ayuntamiento y que está en el paro.

El pueblo cada vez está más dividido y Vadillo afirma que él está en paro y ya no es nadie en el gobierno local

En el tablón de anuncios del Ayuntamiento hay un mensaje del sindicato Comisiones Obreras: «Ante la inquietud y malestar existente entre los trabajadores públicos del Ayuntamiento de Alburquerque, debido al impago de las mensualidades correspondientes a las nóminas de junio, julio y agosto del presente 2019, queremos hacer constar que el pasado 3 de septiembre hemos mantenido una reunión con la Excma. alcaldesa Marisa Murillo y con D. Ángel Vadillo en la cual se han comprometido a hacer efectivo a lo largo del mes septiembre del pago de todas las mensualidades de cobro», se lee literalmente.