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HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Opinión

TRIBUNA EXTREMEÑA
La bandera de la ciudad de Badajoz

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HACE algunas fechas aparecía en los medios de comunicación (HOY 30/10/2007) la decisión adoptada por la Junta de Extremadura, siguiendo la tendencia existente de fortalecimiento de la autonomía de las corporaciones locales, respecto de la posibilidad de que puedan adoptar o rehabilitar sus propios símbolos tales como escudos y banderas.

Para ello se ha dictado un Decreto, en cuyo preámbulo se resalta el valor de sus símbolos en cuanto que «constituyen un importante signo de identificación y contribuyen a la integración de su población», a la vez que se establece un procedimiento ágil que prevé dos vias, una de ellas de oficio, mediante acuerdo del pleno y otra a instancia de los vecinos, y que culmina con su inscripción en el Registro de símbolos de las entidades locales de Extremadura dependiente de la Dirección General de Administración Local.

Según se ha publicado, el 88% de las poblaciones de Extremadura tienen aprobado su escudo, entre ellas Badajoz, no así la bandera a pesar de que un 55% si disponen de ella.

Nos trae a la memoria todo ello otro artículo que publicamos hace algunos años (HOY 4/5/1998) en el que se hacían una serie de consideraciones tales como que el 21 de marzo de 1991 se aprueba por el Pleno de la Corporación Local de Badajoz, el que, en lo sucesivo, sería el escudo de la Ciudad, consistente en un solo león rampante y una sola columna.

Dicho acuerdo se propone, mediante moción, por un concejal del CDS por la vía de urgencia contemplada en el Reglamento de Organización y Funcionamiento de las Corporaciones Locales, ya que el asunto no estaba contemplado en el orden del día de la sesión y a la vista de la fundamentación y de la solvencia de los dictámenes presentados, entre ellos el de la Real Academia de la Historia hubo de ser aprobada.

De esta forma se resolvía y corregía felizmente un periodo de confusión, iniciado en el año 1915, desde el que se venía utilizando en documentación oficial, sellos, vehículos, etc. el escudo con dos leones y dos columnas.

Nada se dijo en aquella sesión acerca de la rehabilitación de nuestra bandera o estandarte y nada se ha dicho al respecto posteriormente o al menos no nos consta ninguna iniciativa en este sentido por parte de la Corporación, asociaciones o colectivos.

Sin embargo, según nuestro cronista oficial (Badajoz informativo municipal, noviembre de 1997, pág. 5) a nuestra ciudad le otorgó Alfonso IX, en 1230, tras su ocupación, un estandarte que consistía en una bandera de forma «cuadrangular, de color carmesí, en uno de cuyos lados figuraban las armas de la Ciudad y en el otro las de cada uno de los Reyes, según las épocas».

Dicho estandarte constituyó, durante siglos, uno de nuestros símbolos de identificación más genuinos y se encontraba presente en todos los acontecimientos transcendentales: firmas de tratados, visitas y bodas reales, etc. Ondeaba en las Casas Consistoriales, hoy felizmente rehabilitadas, a manos del propio Corregidor de la Ciudad, en las grandes ocasiones.

Entre las ceremonias más antiguas hay que destacar la realizada el día 30 de noviembre de 1598 para celebrar la proclamación de Felipe III. Hechos que se repitieron el 30 de noviembre de 1700 para aclamar al Duque de Anjou como Rey con el nombre de Felipe V.

Con el mismo estandarte se relacionan los sucesos llamados de la 'Caldera del Portugués', que aluden al robo de la bandera en el siglo XIV por unos portugueses, que fue recuperada por caballeros de Badajoz que castigaron a los autores, condenándoles, en ceremonia pública, a ser cocidos en un gran caldero en la Plaza Alta. Recientemente hemos tenido ocasión de constatar cómo en algunas poblaciones se considera un hecho importante el acto del primer izado de su bandera, como por ejemplo en Navalcarnero, población de más de 20.000 habitantes, en cuya plaza hay dos placas: en una de ellas, y lo citamos como mera curiosidad, se señala que el origen de la misma se debe a « el ensanchamiento de la plaza (entre 1579 y 1617) en el cruce del Camino Real de Extremadura con el Camino de Brunete» y la otra recuerda «En el V Centenario de su fundación se izó por primera vez la bandera municipal... 1999».

Ojalá estas líneas sirvan para que en Badajoz dispongamos pronto de bandera, recuperando la que ya teníamos durante siglos, relegada al olvido. En cualquier caso nos gustaría verla ondear en el balcón municipal en los actos oficiales y festivos. Esperemos que no sea nuestra ciudad la última en izarla.



MANUEL MÁRQUEZ MARTÍN.

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