El trompetista extremeño Félix Bote, 'El Chato', murió ayer en Huelva

Ayer todas las trompetas del mundo tocaban silencio y las notas del pentagrama se convirtieron en crespones negros para llorar la muerte de uno de los más grande de los trompetistas de este país.

LUCIO POVESLOS SANTOS DE MAIMOMA
El trompetista Félix Bote. / HOY/
El trompetista Félix Bote. / HOY

Una trompeta se ha quedado muda, sola, tocando una balada triste. Ha muerto el gran Félix Bote 'El Chato'. Ayer todas las trompetas del mundo tocaban silencio y las notas del pentagrama se convirtieron en crespones negros para llorar la muerte del 'Chato' uno de los más grande de los trompetistas de este país.

Félix Bote murió en Huelva, donde estaba de vacaciones, como siempre, con su trompeta en la maleta, siempre dispuesta. Nacido en Almendralejo y, perteneciente a la gran saga musical de los Bote, Félix amó tanto a esta su tierra, Extremadura, que dejó Madrid en pleno éxito para volverse con los suyos.

Fue en la vida un músico integral. En sus labios, deformados ya, se notaba su pasión por el autentico amor de su vida: la trompeta. Empezó en la banda de música de su pueblo, Almendralejo, con el maestro Isidro, pero su juventud le impulsó a vivir la libertad como trompetista en la orquesta del Circo Americano entre tigres y leones donde recorrió medio mundo.

Más tarde se uniría a la orquesta de Antonio Machin pero a Félix Bote le tiraba más su Almendralejo que la noche de las estrellas y se volvió como trompeta de la 'Orquesta Bote' y más tarde con 'Los Mejores' o 'Neutralización'. Ayer su arte se extinguió para siempre aunque permanecerá en el recuerdo.

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