Prueba casi superada

El botijo que podría batir el récord mundial con su 1,75 de altura y más de 90 centímetros de diámetro ya está listo para llevarse al horno

Sólo falta transportarlo hasta Salvatierra donde será cocido como el resto de las piezas hechas con barro, eso sí, en dos partes. Quien se acercara ayer por el Palacio del Vino y la Aceituna, donde se celebran las actividades matutinas de la V edición del Festival de Tradiciones y Costumbres de Tierra de Barros, pudo apreciar que el botijo que pretende batir el récord mundial ya está terminado. «La prueba estaría cumplida porque superamos las anteriores medidas, pero falta llevarlo y traerlo a Salvatierra para ser cocido y que no se rompa en el trayecto», confesaba preocupado el padre de la obra y ceramista, Cayetano Pérez.

El botijo mide 1,75 metros de altura y alrededor de 90 centímetros de diámetro. La marca anterior estaba en 1,70 metros. Para conseguir estos números han hecho falta otras cifras: se han utilizado 160 kilos de barro, han trabajado dos personas durante más de dos días y puede pesar alrededor de 150 kilos. «Necesitaremos a varias personas para montarlo y bajarlo del vehículo», señala Pérez.

Cayetano tiene 50 años y comenzó en el oficio cuando tenía 14. Un oficio artesanal que ha ido pasando de padres a hijos y afirma que con el tiempo cada vez serán menos los que se dediquen a ello. Parece fácil pero no lo es, con tan sólo agua, barro y un torno, moldear y darle vida a muchas de las figuras, que la mayoría de las veces requieren gran precisión y habilidad.

El ceramista reconoce que ha sido un trabajo «complicado», sobre todo «ponerle al final el asa que de punta a punta mide 1,40 metros. Mantener ese peso con esa cimbra es muy complicado hasta que se le coge el punto exacto», cuenta. Uno de los temores de Cayetano era que el asa se podía rajar. Afortunadamente no ha sido así y se ha terminado a la primera «porque no tenía ni barro para hacer la segunda», señaló.

El alfarero dice que nunca se puede decir de una pieza así que es la última que se hace, pero afirma que ha terminado muy cansado y no estaría preparado para hacer otra «por ejemplo mañana». Aún así no se niega del todo.

El reto le fue propuesto hace dos años y ha superado el anterior que él mismo fabricó en Madrid en mayo del 2006. «Hacer uno mayor sería difícil. Unas medidas superiores costaría mucho en todos los aspectos del botijo», explica Cayetano Pérez, y añade que «es la pieza más complicada de toda mi carrera. La terminación del botijo es complicada, también el tenerlo que hacer fuera de casa», comenta.

Un botijo que, como él dice, no tiene precio, aunque en un principio estaba presupuestado en 1.200 euros. «Me gustaría verlo algún día expuesto en un sitio amplio», deseó el artista.

300 niños. Ésta es tan sólo una de las actividades más novedosas que se llevan a cabo cada día en el Palacio del Vino y la Aceituna con Festibarros. Durante las mañanas uno de los pabellones se ha llenado y ha acogido una media diaria de 300 niños. Ayer fue el turno del taller de pintura, el aeróbic, que en sus comienzos estaba más flojo y después fue una de las clases más animadas y concurridas, y el taller de abalorios. En éste aprendían, entre otras cosas, a realizar trenzas con hilos de colores a los compañeros. El taller de baile estuvo amenizado por el grupo de Ecuador. Uno de los más coloridos y dinámicos que hasta la fecha han pasado por allí.

Los talleres seguirán abiertos de 11.30 a 14 horas hasta mañana. Hoy los pequeños podrán disfrutar de Tai Chi, un taller de manualidades y deportes alternativos. En 'Bailes del mundo' estará México y su conjunto folclórico magistral.

Hoy a las 22 horas en el atrio de la Piedad los asistentes podrán ver las actuaciones de la agrupación 'Tierra de Barros' juvenil y otras tres invitadas. Anoche el escenario cambió de estilo y recibió en sus tablas a Raquel Cantero y su cuadro flamenco, con un recital de arte flamenco con especial atención al cante extremeño.

Feria de Artesanía. El primer 'Encuentro extremeño- alentejano' en la Feria de Artesanía recibe cada día más visitantes para poder observar y conocer muchos de los stands que se han dado cita en esta quinta edición de Festibarros. Forja en miniatura, tejas pintadas, vidrieras, cerámica o barro son sólo algunos de ellos.