Vara anuncia que la ayuda de 300 € al mes a partir del segundo hijo comienza el 1 de enero

El candidato a la Presidencia de Extremadura se compromete en su discurso de investidura a visitar dos municipios por semana durante toda la legislatura. En 100 días, la Comunidad extremeña será donde más rápido se pueda montar una empresa, señala.

ANTONIO CID DE RIVERA MÉRIDA
El candidato Fernández Vara se dirige a la tribuna de la Asamblea mientras le observa Rodríguez Ibarra. / BRÍGIDO/
El candidato Fernández Vara se dirige a la tribuna de la Asamblea mientras le observa Rodríguez Ibarra. / BRÍGIDO

Las ayudas económicas a las familias extremeñas a partir del segundo hijo se pondrán en marcha el próximo 1 de enero. A ello se comprometió ayer quien se convertirá el viernes en el próximo presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, en su discurso de investidura ante el Parlamento regional.

Tales ayudas, directas y compatibles con las del Estado, consisten en 300 euros al mes para el segundo hijo durante su primer año de vida, de 150 euros al mes el segundo año, y de 100 euros al mes el tercero. Este importante paquete, el cual era compromiso electoral del PSOE en la campaña electoral, no viene solo.

Vara anunció, además, aunque en este caso sin fecha de inicio, que el segundo hijo de las familias extremeñas tendrá gratuidad de medicamentos y guarderías, garantizándole una plaza por ley. Por último, las familias numerosas, aquellas que cuenten ya tres hijos, tendrán garantizada una vivienda de protección oficial si optan a ella en las ofertas que realiza la administración regional.

Ganar población

Las ayudas a la natalidad del nuevo gobierno extremeño vienen acompañadas de dos planes, uno de integración socio-laboral de la inmigración y otro de retorno de emigrantes extremeños, ya que va a ser objetivo del nuevo Ejecutivo ganar población durante los próximos años, lo mismo que apostar por «un modelo de desarrollo equilibrado, solidario, renovado y eficiente» capaz de seguir compitiendo dentro y fuera de Extremadura y de generar muchas más empresas.

El nuevo presidente de Extremadura pretende impulsar cuantas medidas sean necesarias para alcanzar otro de sus compromisos de gobierno, el de generar 60.000 nuevos empleos en los próximos cuatro años, a fin de que en el 2011 haya en Extremadura 500.000 personas trabajando.

Precisamente para este objetivo, Fernández Vara se comprometió también ayer a poner en marcha distintas medidas de apoyo al sector productivo, desde un Plan de Promoción Empresarial dotado con 500 millones de euros hasta un Plan de Respuesta Ágil a los empresarios que haga posible el compromiso electoral de que en Extremadura sea la Comunidad Autónoma donde más rápido se pueda crear una empresa. Según el candidato, éste último plan estará en marcha 100 días después de tomar posesión su nuevo gobierno.

Otras medidas de apoyo a la empresa son la puesta a disposición de suelo gratis, recalificación inmediata de terrenos usando la misma fórmula que para las viviendas (los denominados PIR), construcción de dos nuevos parques de desarrollo industrial, uno en Cáceres y el otro en Badajoz; lanzamiento de un nuevo convenio con las entidades de crédito para aportar 4.000 millones de euros a sectores productivos estratégicos; y creación de un fondo para dar respuesta a las empresas que no puedan ser atendidas desde los recursos actuales porque no necesitan para crecer nuevas inversiones en inmovilizado.

Guión cerrado

Guillermo Fernández Vara no lanzó ayer medidas grandilocuentes ni sacó ningún conejo de la chistera. Se ajustó al guión establecido de su programa electoral y, salvo algunos matices, lo convirtió en su totalidad en programa de gobierno de la próxima legislatura. Si acaso, como nota particular, se presentó como un presidente de los que no se encierran en su despacho y así se comprometió durante su mandato a visitar cada semana dos poblaciones de la Comunidad.

Según explicó, su objetivo para los próximos cuatro años es estar al menos una vez en cada pueblo de Extremadura. Comenzará, de hecho, la semana que viene visitando Badajoz como ciudad más grande y El Carrascalejo y Ruanes como los municipios más pequeños. «Se trata de visitar dos cada semana durante las 192 semanas de legislatura, quitando las del necesario descanso. La condición es que no sea para inaugurar nada ese día. Serán visitas simplemente para estar juntos un rato», dijo.

Extremadura de hoy

El candidato socialista hizo un relato de lo que, según él, es la Extremadura de hoy, la cual dijo «tiene marca propia y no es franquiciada» y, además, «es una tierra en la que no sólo se vive, sobre todo se convive».

Así, habló de las 63.084 empresas existentes frente a las 10.000 que había en 1983 o del crecimiento del PIB regional, por encima del 3,5 en los últimos cuatro años. También se refirió al número de ocupados (409.200 según la última EPA), a las 22.379 viviendas del Plan Especial construidas; a las exportaciones, que se han multiplicado por 8; al plan de banda ancha y los centros tecnológicos abiertos o a las 73.000 intervenciones quirúrgicas realizadas cada año.

En su opinión, éste es el punto de partida, pero hay que seguir haciendo cosas para ofrecer un mejor futuro a los extremeños. Por eso, convocó a todos los ciudadanos -dijo que él es presidente de los que le votaron y de los que no- a lo que denominó «la segunda transformación de Extremadura», una idea lanzada y repetida durante la campaña electoral.

La forma de hacerlo es de muy distinta índole e incluye decenas de medidas, aunque las más interesantes y por ello destacables son las de conseguir 60.000 nuevos empleos en la legislatura, alcanzar el 15% del PIB en exportaciones, poner en marcha un nuevo Plan de Agricultura, llegar al 2% del PIB invertido en I+D+I, aprobar una nueva Ley de la Función Pública que introduzca la carrera profesional de los empleados públicos, la productividad y la acción social; y plantear una nueva Ley de Financiación de la Universidad de Extremadura que garantice su viabilidad y permita la aplicación de los acuerdos de Bolonia, «donde lo importante no son los títulos sino el conocimiento», dijo.

Plan de infraestructuras

Guillermo Fernández Vara se comprometió también a lanzar un Plan de Infraestructuras Viarias, ya anunciado durante la campaña, el cual será presentado a la Asamblea de Extremadura en el primer trimestre del año 2008. El mismo pretende plantear las necesidades de la región del 2025 y ejecutarlas antes de que concluya 2015. Para hacer frente al mismo no descarta admitir la colaboración público-privada y, para ello, quiso convocar especialmente a las empresas extremeñas «para que conformen uniones estratégicas estables que les permitan participar activamente de estos objetivos».

Carné de conducir gratis

Una de las novedades del discurso de ayer, aunque ya se lanzó durante la campaña electoral, es la medida que pretende impulsar el nuevo Gobierno regional y que permitirá ayudar económicamente a los jóvenes para la obtención del carné de conducir. Se trata de un préstamo, dijo Fernández Vara, devuelto en comportamientos cívicos, es decir, siendo un buen conductor pasados los años. De lo contrario, sí tendría que devolver el dinero.

Otra medida comprometida fue con los más pobres del mundo. Utilizando una frase de Pablo Iglesias, dijo que destinará el 0,7% del presupuesto no finalista de la Junta a cooperación internacional.

Ofrece al PP negociar un nuevo Estatuto, una ley de educación y la fusión de las Cajas Ahorro

Hasta cuatro ofertas de pacto lanzó ayer Guillermo Fernández Vara a los bancos de la oposición. La más importante, sin duda, la reforma del Estatuto de Autonomía de Extremadura. El presidente electo se propone traer este debate a la Asamblea ya que, en su opinión, es necesario ajustar «la foto» de Extremadura a la realidad actual, pues la norma marco extremeña data de 1983.

En su opinión, el derecho a la salud, a la educación, a las pensiones o el cuidado de las personas con dependencia no lo tenemos por ser extremeños, sino por ser españoles. Pero el disponer de un ordenador por pupitre en la escuela o una habitación individual en un hospital sí los tenemos por ser extremeños y deben tener reflejo en el Estatuto. Además, dijo, es necesario que quede claro que los Estatutos de otros no pueden generar ni más derechos ni más deberes que los que tengamos los extremeños.

Fernández Vara también propuso alcanzar un pacto con el PP para tener una ley de educación en Extremadura. «Entre una ley muy buena para una parte de la sociedad y otra buena para todos, prefiero la segunda», dijo el candidato socialista, quien añadió «las familias y los docentes están pidiendo a gritos estabilidad, continuidad, dar tiempo a que lo que se siembra dé sus frutos». Su compromiso inicial: «Dedicar a la educación siempre más que la media española per cápita y más que la media del conjunto de políticas de la región».

El tercer ofrecimiento a la oposición hace referencia a la fusión de las Cajas de Ahorros extremeñas. Sin citar este objetivo expresamente, Fernández Vara dijo que, desde el absoluto respecto a los órganos de dedicación de estas entidades, «invito al Partido Popular a que juntos abramos un proceso de reflexión sobre el fortalecimiento del sector financiero regional que deberá concluir con una posición de esta Cámara al respecto».

Fuerzas agrarias

El cuarto acuerdo hace referencia a la agricultura, aunque en esta ocasión el ofrecimiento lo hizo extensivo al conjunto de fuerzas agrarias y sociales.

Según dijo, quiere hacer del consenso el modelo de defensa de los intereses de Extremadura en esta materia y, así, apuntó que antes de que finalice el mes de julio se habrá iniciado el camino para defender conjuntamente el desarrollo de la OCM de frutas y hortalizas, la OCM de la viticultura o el futuro del tabaco.

Presencia de autoridades y familiares

«Les convoco a conjugar la primera persona del plural, el nosotros antes que el yo. Les convoco a continuar en el camino de la igualdad y la solidaridad. Les animo a vivir, pero sobre todo a convivir en paz. Y que intentemos ser felices con moderación». Éstas fueron las últimas palabras del candidato socialista ayer, quien empleó en su discurso ante la Asamblea de Extremadura una hora y cinco minutos y que terminó con una fuerte ovación de los suyos, en pie incluso, y el aplauso de los populares.

Al pasar junto a Ibarra ni un abrazo ni un apretón de manos. Algo más cordial, casi de camarería: un palmetazo en la mano como si acabara de meter una canasta en un partido de baloncesto. Y antes de llegar a su escaño una mirada a la tribuna de público, donde su esposa, María Luisa, y su hija mayor, Teresa, aplaudían a quien a partir de ahora ya no será el consejero de Sanidad extremeño sino el presidente de Extremadura.

Fernández Vara eligió para la ocasión un traje gris marengo y una corbata a rayas rojas y blancas, regalo de su hermano de ayer mismo. En la mano, una carpeta con el anagrama del PSOE, señal de que su programa político no es propio, sino de su partido.

En la tribuna de público, además de representantes políticos, la delegada del Gobierno, Carmen Pereira, el expresidente de la Asamblea, Federico Suárez, el rector de la UEx, Francisco Duque, los dos futuros presidentes de las diputaciones provinciales, Tovar y Cortés; los líderes sindicales, Carretero y Bernal; y los alcaldes de Plasencia, Cáceres, Mérida, y Olivenza: Elia María Blanco, Carmen Heras, Ángel Calle y Manuel Cayado.

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