Ferrera y Perera salieron a hombros en la segunda de feria

Alejandro Talavante cuajó una buena faena al sexto malograda con la espada tras escuchar los tres avisos en el tercero. Lleno histórico, aunque no se llegó a colgar el cartel de «no hay billetes».

JUAN ANGELBADAJOZ FOTOS: EMILIO

Plaza llena como pocas veces. No hubo el cartel de «No hay billetes» pero con la gente que había allí se hubiera puesto en el 80% de las plazas de España.

Por fin se dio la corrida histórica con tres matadores extremeños en el cartel. Expectación máxima. Aplausos al romper filas. Tarde a favor. Toros elegidos por los matadores. Lo nunca visto.

Ferrera lidió en primer lugar un toro de Alcurrucén acodado de pitones al que lanceó con gusto. El toro cabeceó en varas, derribó y salió suelto. Poderosos tercio de banderillas del de Villafranco. En medio hizo la faena a toro que humillaba y al que quitó pront la tendencia a derrotar al final del muletazo. Ligó bien las series de naturales de largo recorrido y abundantes en las series. Con la diestra acabó de exprimir al noble y fijo ejemplar de Alcurrucén metiéndose entre los pitones. Tras fea estocada atravesada, otra en lo alto y dos descabellos saludó desde el tercio.

A revienta calderas salió para darle cinco largas cambiadas en el tercio mas dos verónicas, un delantal y media en el recibo al de Pereda. Clamor hubo en el tercio de banderillas que sumó cuatro pares para comenzar rodilla en tierra la faena de muleta a toro sin picar apenas.

Acudía pronto al cite, repetía y humillaba y Ferrera lo embarcó bien en tandas sobre la mano derecha con la muleta muy baja. A la segunda tanda se rajó el toro y se fue a tablas. Allí le plantó la pelea Ferrera en la corta distancia y metido entre pitones. Lo pasaportó de estocada de la que salió prendido sin consecuencias. Dos orejas y rabo fue el premio.

Perera se enfrentó primero a un Zalduendo escaso de cara que no se empleó en el caballo. Acudió pronto al cite largo del matador que lo llevó en series de mano baja, de mucho mando y dominio. hasta tres tandas de excelente ligazón le dio hasta que el toro empezó a tardear y Miguel Ángel se metió entre pitones. Lo intentó con la zurda pero le costaba más repetir, se quedaba corto y bajo el torero. De estocada hasta la bola acabó con el noble toro que anduvo escaso de fuerzas. Una oreja fue el premio.

Bueno también el otro de su lote, el de Fuente Ymbro al que lanceó bien a la verónica. No andaba sobrado de fuerzas pero perera supo darle tiempo entre series para que el toro se repusiera. Hubo mucho temple en las series de muletazos, suavidad en el estaquillador, sin tirones, con el torero abriendo el compás y asentando las plantas.

De gran mando y recorrido los naturales de mano muy baja en ligadas series citando largo.

Acortó luego distancias para darse otro arrimón y dejar al toro llegarle con los pitones a los muslos. el final de faena lo adornó con bernardinas para necesitar dos pinchazos y una estocada cuando sonaba un aviso. Premiaron al de Puebla del Prior con otra oreja.

Alto de agujas pero cómodo de cabeza era el ejemplar de el Pilar que talavante echó por delante. No tuvo recorrido en el capote. Derribó al caballo sin empujar, lo cambiaron sin hacerle sangre, pero ayer era la tarde no dejar ver la suerte de varas. En cuanto los toros llegaban al peto, ¿cambio de tercio! Mal camino llevamos.

Protestaron mucho al toro que tenía genio y derrotaba al final de los muletazos. Talavante no supo domeñar al toro que poco a poco fue haciéndose dueño de la situación y a peor. Pases sin ligar, numerosos desarmes, varios enganchones y Alejandro sin saber poner remedio a aquellos males. Así fue pasando el tiempo hasta que llegó la hora de matar que fue un verdadero calvario entre pinchazos descabellos, otra vez el estoque. Llegaron los tres avisos y el toro al corral.

Luego vino un espectáculo dantesco entre el toro, los cabestros, el corralero, el puntillero y lo remató el encargado de pintar las rayas.

Antes de salir el sexto la plaza rompió en una ovación para animar la moral de Talavante que salió a saludar ¿?. salió uno de acodado de pitones, de Núñez del Cuvillo, que se le coló en el capote. Empujó en el caballo y le dieron una lidia infame.

Muleta en mano Alejandro sacó a relucir su orgullo y su clase en los medios donde compuso una faena a basa de dominio sobre ambas manos sobresaliendolos naturales, llevando al toro siempre muy tapado y a media altura. en un palmo de terreno. Dio tiempos entre series y ligó las tandas siempre a los de pecho. Acabó en cercanías y aguantando el parón del toro bajo la barriga. Acabó el toro rajándose y buscando tablas y toriles. Con la espada otro sainete que le privó de algún trofeo.

Ferrera y Perera salieron a hombros.