El Hogar de Nazaret es una realidad seis años después de la primera piedra

El obispo Amadeo Rodríguez Magro inauguró ayer con una eucaristía las dos últimas fases de «un proyecto que ha sido el sueño de toda la ciudad»

ANA B. HERNÁNDEZPLASENCIA

En el 2001 se colocó la primera piedra y ayer, seis años después, el obispo, Amadeo Rodríguez Magro, inauguró oficialmente la segunda y tercera fases del proyecto. El Hogar de Nazaret es hoy una realidad que da cobijo a 78 ancianos. Los 25 últimos gracias a estas segunda y tercera fases, que han posibilitado la ampliación del Hogar, sito en el barrio de La Esperanza, en más habitaciones -13 de ellas individuales-, salón de actos, diversas salas multiusos, biblioteca y gimnasio.

Aun así, como ayer recordó el director de Cáritas Interparroquial, Pablo Vicente, insuficientes, porque este proyecto solidario cuenta con una lista de espera de un centenar de personas.

Por ello es intención de Cáritas Interparroquial ampliar el importante servicio que ya presta el Hogar de Nazaret con un centro de día. «Contamos con las instalaciones, son las que hoy se inauguran, y nos queda estudiar ahora la mejor forma de abrir el centro de día que queremos ofertar», explicó Pablo Vicente.

Una ampliación del servicio, por tanto, que afectaría a una veintena de ancianos «y que llevaremos a cabo cuando este Hogar de Nazaret, cuando lo que tenemos hasta el momento, esté consolidado», concluyó Vicente.

Más ayuda

El Hogar de Nazaret ha requerido una inversión global de 2.400.000 euros y la colaboración, por ello, de muchas personas, ciudadanos que han querido ayudar, desde el inicio, a que esta iniciativa solidaria llegara a buen puerto. Este aspecto fue recordado ayer por el obispo en la eucaristía con la que se inauguró, oficialmente, el Hogar.

La celebración religiosa comenzó a las 11 horas y estuvo seguida de unas palabras de bienvenida y un ágape para los residentes, familiares y autoridades asistentes al evento; entre ellas, las ediles Mónica García y Raquel Puertas, por parte del Ayuntamiento.

Amadeo Rodríguez Magro expresó su satisfacción por «la realidad que hoy es lo que fue una gran iniciativa de todas las parroquias de Plasencia; un sueño que ha dejado de serlo y un sueño de toda la ciudad, porque gracias a la colaboración de muchos se ha cumplido».

No obstante, el obispo pidió que todos los que han prestado su colaboración para hacer realidad el Hogar de Nazaret «que no se olviden de él, porque continuará requiriendo ayuda».

Fotos

Vídeos