El sueño roto del baloncesto extremeño

El deporte de la canasta de la región dice adiós al ascenso deportivo a LEB y trabaja en los despachos para entrar en la nueva LEB 'Bronce'

MARCO A. RODRÍGUEZBADAJOZ

De un plumazo, las aspiraciones extremeñas de aupar a un equipo a la actual LEB 2 y futura LEB 'Plata' se han esfumado. Habitacle Badajoz, Mérida Patrimonio de la Humanidad y Hartizza Almendralejo no superaron este fin de semana la eliminatoria previa que les hubiera dado el pasaporte a la fase final entre ocho equipos de los que saldrían los dos elegidos para el ascenso y que se celebraría en Badajoz. Un resultado que no hace justicia a la enorme temporada desempeñada por nuestros representantes, que dominaron por completo el grupo D. Está claro que los equipos punteros de otras zonas de España (Cataluña, Aragón o Valencia) son otra historia.

«El Aranzauto era un tercero con trampa, porque terminaron terceros pero fueron los mejores en su grupo desde navidades. No matamos el partido en el tercer cuarto y ahí estuvo la clave del partido. Hicimos algunos tiros malos con los que nos hubiéramos ido y luego el final fue más apretado, pese a que a 50 segundos íbamos siete arriba», indica Juan Pablo Márquez, entrenador del Habitacle. Al final, los pacenses ganaron de tres al Olivar (76-73) y se quedaron a siete puntos de la añorada remontada. «Pagamos el mal final del partido de Zaragoza. Ellos son más consistentes que nosotros», precisa el técnico. El Habitacle culminaba con final triste una temporada inmaculada, en la que no ha perdido un solo partido en La Granadilla y en la que mantuvo el liderato durante 26 jornadas.

Hartizza Almendralejo logró ganar por un punto (77-76) al potente Santa Pola allá por la Costa Blanca, pero la treintena de puntos de ventaja que pesaban sobre ese choque pesaron demasiado. El domingo, el Mérida caía con estrépito en Archena (91-59) y certificaba el fracaso extremeño. Jesús Gutiérrez, desde siempre, ha sido realista y sincero. No tiene nada que esconder el técnico emeritense tras el varapalo de Archena: «No me esperaba esta paliza, y menos en un partido de play-off. Nadie se podía imaginar esto. Pero ya habíamos avisado de que suelen jugar muy fácil en casa. Son muy buen equipo. De hecho es la mejor plantilla de la EBA, que encima coincidieron en nuestro peor partido del año», contestó a Fernando Gallego, del HOY en Mérida.

¿Y ahora qué?

Una vez desechada la opción deportiva del ascenso, el futuro pasa por los despachos. La mayoría de nuestros equipos, se incluye aquí el proyecto cacereño, están pendientes de entrar en una más que probable LEB 'Bronce', algo así como una elite de la EBA, pero bajo denominación de LEB. No estar ahí supondría quedarse en una EBA muy devaluada y, en algunos casos, la desaparición.