Aspace amplía su servicio al norte cacereño con el nuevo centro integral

Centro de día y residencia abrirán en septiembre, para cuando se prevén superados los trámites burocráticos. La asociación atiende en estos momentos a 59 usuarios, la mayoría adultos, de Plasencia y comarcas próximas.

PILAR ARMEROPLASENCIA

Ha costado tiempo y dinero, pero el nuevo centro de Aspace (Asociación de Paralíticos Cerebrales) es, por fin, una realidad que se incorpora a la amplia red asistencial de la ciudad del Jerte con el propósito de mejorar la calidad de vida tanto de sus usuarios como de los familiares que les atienden.

Ayer quedó oficialmente inaugurado, con la visita del presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra; la consejera de Bienestar Social, Leonor Flores; el titular de la Diputación Provincial de Cáceres, Juan Andrés Tovar y la alcaldesa, Elia María Blanco, entre otros representantes de instituciones como Luis Crespo, de la Fundación Once, entidad que ha aportado dinero para este proyecto, junto al derivado desde las arcas del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y la Junta de Extremadura.

El centro de Aspace, sin embargo, viene prestando servicio desde principios de este otoño a vecinos de Plasencia y comarcas del norte cacereño. Hasta el momento solamente en el terreno de la atención temprana y la habilitación médica y funcional, ya que habrá que esperar a resolver algunos trámites burocráticos para dar luz verde al centro de día y a la residencia para internos, dos servicios que se prevé que entren en funcionamiento el próximo mes de septiembre.

Ubicado en una parcela de 2.000 metros cuadrados, que fue cedida por el Ayuntamiento frente a la piscina municipal, el edificio cuenta con zona de rehabilitación, asistencial-residencial y social, entre las que se distribuyen salas de fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, de usos múltiples y para reuniones; despachos profesionales; comedor; cocina; habitaciones y hasta seis aseos adaptados. A este equipamiento hay que sumarle las áreas destinadas al recreo, deporte y encuentro con los familiares.

La inversión realizada en el centro se cifra en alrededor de un millón de euros. Las obras comenzaron a finales del 2004 y tardaron en ejecutarse un año y medio, al que hay que sumar los más de cuatro de demora durante los que la Junta de Extremadura no reservaba la partida que se comprometió a aportar.

Alivio de plazas

La construcción de este Centro Integral de Atención a Discapacitados Psíquicos es una realidad de la que estaban muy pendientes los responsables de la asociación y los familiares de la sesentena de enfermos del norte extremeño que llevaban demasiados años esperando que comenzase a construirse.

Una de las mejoras que va a proporcionar es que aliviará la demanda de plazas que Aspace mantiene como puede entre sus centros de Moraleja, Cáceres y Jaraíz. En el caso de Plasencia han estado durante años utilizando unos locales de apenas 120 metros ubicados en el polígono de la Data, que les resultaban absolutamente insuficientes, más todavía si se tiene en cuenta que las sedes de esta asociación funcionan a nivel comarcal, no exclusivamente local.

Aspace planifica los programas de atención a paralíticos cerebrales en función de su edad. De esta manera, hasta los seis años se dedican a proporcionarles un tratamiento integral y estimulación temprana; hasta los 16 ó 17, los usuarios combinan la asistencia al colegio con la rehabilitación en sus centros especializados; y, a partir de los 17-18, pueden pasar parte del día en el centro o acogerse al régimen de residencia.

La asociación dispone de cuatro centros en Extremadura, que se encuentran ubicados en Cáceres capital, Jaraíz de la Vera, Moraleja y Plasencia. El de Cáceres ofrece los servicios de atención temprana, habilitación médica funcional, centro de día y residencia para mayores, el mismo modelo que se ha ideado para el de Plasencia.

Unos y otros están atendidos por trabajadores que han hecho llegar a este diario su protesta por el hecho de llevar dos meses sin cobrar su nómina, un término que fue reconocido ayer como cierto por responsables de la asociación que, no obstante, señalaron que se les pagará lo antes posible, una vez que se reciba el dinero del convenio firmado con la Junta de Extremadura para llevar a cabo este abono que, hasta ahora, se ha hecho efectivo con la ayuda de un préstamo.