La inmigración y el Sahara centran la VIII cumbre entre España y Marruecos

EFERABAT

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó ayer a Rabat para participar en la VIII Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos y, antes de iniciar las reuniones de trabajo, visitó ayer por la tarde el Mausoleo de Mohamed V.

Descalzo, como marca la tradición, el jefe del Ejecutivo depositó dos ramos de flores ante las tumbas, acompañado del gobernador de la Prefectura de Rabat, del ministro de Asuntos Generales y del conservador del Mausoleo. Tras esta visita comienzan las reuniones de trabajo, con encuentros sectoriales entre los ministros de ambos países.

La cumbre hispano-marroquí se celebra en un buen momento de las relaciones bilaterales, según fuentes del Ejecutivo, y se centrará en la política de inmigración, los intercambios comerciales, la cooperación judicial y la lucha contra el terrorismo.

Está previsto que ambos mandatarios analicen también el plan diseñado por Marruecos para dotar de autonomía al Sahara, una iniciativa que el reino alauí tiene previsto presentar en abril ante Naciones Unidas y que ya ha sido rechazada de plano por el Frente Polisario.