«No creo que el 30% de los portugueses quisieran ser españoles»

El vicepresidente de la Junta de Extremadura hablará en Aula HOY de las relaciones entre España y Portugal. «Extremadura y el Alentejo son dos mundos diferentes, pero se puede sacar provecho de la relación», afirma.

M.M.BADAJOZ

Pocos políticos extremeños han dedicado tanto tiempo a trabajar en las relaciones hispano-portuguesas como Ignacio Sánchez Amor. Desde el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas ha impulsado todo tipo de proyectos dirigidos a impulsar el conocimiento de Extremadura en el país vecino y viceversa. Y lo ha hecho en unas épocas, desde los años ochenta, en que se creía mucho menos en el futuro de esa relación que hoy. Baja el título 'España-Portugal. Las asimetrías fértiles', Sánchez Amor hablará de esas cuestiones en Aula HOY. Las conferencias tendrán lugar a las 20,15 horas del miércoles en el salón de actos de Caja Extremadura en Cáceres y el jueves a la misma hora en el hotel Husa-Zurbarán de Badajoz.

-Usted ha trabajado en las relaciones con Portugal cuando poca gente creía en ello.

-Mis primeras relaciones con Portugal se remontan a mi formación. Mi trabajo de licenciatura fue sobre la reforma constitucional portuguesa del 81. A partir de ahí aprendí portugués y me interesó mucho el país. He tenido la suerte de trabajar en ese asunto y me satisface mucho.

-Antes las relaciones eran más retóricas que reales.

-Algunos intelectuales tenían un interés individual, pero la sociedad no estaba concienciada. Portugal era una referencia tópica: el (restaurante) el Cristo y las toallas. Y había una relación de superioridad. Quizá los españoles nos sacábamos la espina del complejo que teníamos con Francia y Europa.

-Usted habla de 'asimetrías fértiles' entre España y Portugal.

-Ni por motivos históricos ni culturales podemos pensar que el Alentejo es igual que Extremadura. Son dos mundos diferentes. Hay que meter en la cabeza a la gente que Portugal es diferente, pero aún así se puede sacar mucho provecho. Uno de los elementos claves de la relación es psicológico. El hecho de que ya no somos el final de la línea. No somos el fondo del saco.

Estudiar portugués

-Si se borra la frontera, el espacio se abre hasta Lisboa.

-Sí. Y el interés de la gente por el portugués tiene que ver con eso. Hay mucha gente que estudia portugués sin un afán laboral, por el puro placer de conocer una lengua. Había algo por descubrir, muy cerca, y como mejor se hace es conociendo la lengua. También hay gente que estudia portugués por razones laborales, porque cada vez hay más empresas que lo demandan.

-¿Cuál es la política de la Junta con Portugal?

-Nuestra táctica durante muchos años ha sido hacer visible Portugal en Extremadura. A ello han contribuido los medios de comunicación extremeños. Desde los años 90 hay entre 1.000 y 1.500 noticias anuales sobre Portugal. Es una lluvia fina que cala. Después de esa primera fase, pretendemos que Extremadura sea visible en Portugal. La referencia extremeña ya es más familiar que antes. Antes los portugueses hablaban de la Estremadura española, escrita con 's'. Ya van hablando de Extremadura. Y el trato con los gobiernos es bueno. En los medios ya aparecemos como la región, junto con Galicia, que tiene más relación con Portugal. Hace siete u ocho años era sólo Galicia. Ahora estamos en pie de igualdad. En quince años hemos hecho un camino enorme. Estamos a la cabeza de la cooperación.

-Esas relaciones no son fáciles porque en Portugal no hay autonomías, es un país centralizado.

-No se entendía lo que eran las comunidades autónomas y ha habido que hacer mucha pedagogía. Ha costado que aceptaran la incorporación de las comunidades a la cumbres bilaterales. Eso lo pidió Juan Carlos Rodríguez Ibarra en la primera entrevista con Zapatero y comenzó en Santiago, y luego ha seguido en Évora y Badajoz.

-La perspectiva del AVE y la Plataforma Logística reforzarán las relaciones.

-Sí, y también la carretera entre Plasencia y Castelo Branco, que será la vía más corta entre Madrid y Lisboa. Pero yo creo que además de esas grandes comunicaciones, lo que tiene más valor es que antes había cuatro pasos fronterizos y ahora hay 12. Eso es lo que crea permeabilidad en el territorio.

-Hay personas en España que todavía se plantean la unión de España y Portugal como una manera de ser más fuertes en Europa.

-Aquí la gente cuando quiere resultar simpática en Portugal propone el iberismo, y en Portugal es todo lo contrario, porque provoca una sensación de imposición. Nosotros hablamos de iberismo como amistad y cooperación y ellos lo ven con toda la carga histórica negativa.No tiene sentido, como dijo Jorge Sampaio en la conferencia de Aula HOY. Hay que partir de dos identidades políticas diferentes, que pueden cooperar. Se difundió esa encuesta de una revista nueva que decía que el 30% de los portugueses querrían ser españoles. Pero no es verdad. Esa es una reacción lógica ante una situación de crisis económica y ante una pregunta hecha con inteligencia para sacar un resultado que impacte.

Desarrollo desigual

-¿Usted no lo cree?

-Más bien creo lo contrario. Si se plantea en serio lo que provoca son rechazos.

-¿Va a hablar de por qué España y Portugal se han desarrollado de manera diferente?

-El primer factor ha sido la estabilidad política. Aquí los gobiernos duran cuatro años y pueden desarrollar su política. En segundo lugar está que en España se hicieron las reformas importantes en los años 80: la reconversión industrial, la sanidad, la educación, las pensiones... En Portugal no había condiciones para hacerlas; y en tercer lugar yo veo la descentralización. En España hay 18 motores económicos, que tiran todos en el mismo sentido. En España ha habido condiciones para emprender las reformas que hacían falta y en Portugal no ha habido la estabilidad suficiente.