Suspendido el juicio a una mujer que dio una patada en los testículos a su médico

Hay dificultades para localizar a la acusada que pegó al facultativo en Valencia de Alcántara Dentro de poco se juzgará a otra persona por agredir a un médico en Trujillo

SERGIO LORENZOCÁCERES

Ocurrió la mañana del 24 de mayo del 2005, en el centro de salud de Valencia de Alcántara.

En la sala de espera estaba Cristina T. V. Cuando le tocó su turno entró en el despacho del médico que la exploró.

Según la versión del médico, Cristina le pidió que le recetara unas determinadas pastillas. Él le dijo que no se las iba a recetar ya que no lo estimaba procedente, y entonces ella comenzó a insultarle. Le llamó 'hijo puta', 'chulo', 'cabrón' y le dio una patada en la zona genital. Al intentar sujetarla ella le mordió en la muñeca derecha.

Acudió en ayuda del médico la enfermera, que también recibió de Cristina golpes y un mordisco.

El médico de Valencia de Alcántara tardó en curar ocho días y la enfermera cinco.

Al estudiar esta agresión el fiscal consideró que Cristina cometió un delito de atentado a funcionario público y dos faltas de lesiones, por lo que debería ser condenada a un año y medio de prisión y pagar 1.200 euros por las dos faltas de lesiones.

La vista oral estaba prevista para que se hubiera celebrado hace unos días en el Juzgado de lo Penal de Cáceres, pero el juicio se ha tenido que suspender al ser difícil localizar a la acusada que parece que se ha marchado a vivir fuera de Extremadura.

Mientras se espera localizar a esta mujer para ser juzgada, se está terminando de instruir una agresión a un médico en Trujillo. El juicio tendrá lugar dentro de poco.

Las agresiones a médicos están aumentando en España y también en Extremadura. El Colegio de Médicos de Badajoz ha llegado a pedir que se instalen videocámaras en las consultas, que no graben el sonido para preservar el secreto que debe existir en la relación entre paciente y médico. También solicitan interfonos en las consultas para pedir ayuda inmediata, y que en los casos de pacientes que han agredido a personal médico, que esa agresión figure en su expediente médico.