Fernández Vara en el Club de la Comedia

J. R. ALONSO DE LA TORRE

Había mucho suéter negro, mucha barba cuidada, mucha cabeza afeitada y un par de corbatas. En el escenario, una batería. Sobre un fondo rojo, la silueta de Fernández Vara. Estaba sentado en un taburete de madera, muy informal, con las rodillas flexionadas y con un micrófono inalámbrico en la mano, a media altura, manejándolo como un actor 'sobrao'. Entraron tres viajantes de comercio despistados y creyeron que aquello era el Club de la Comedia, pero se percataron de que el actor vestía traje gris y corbata a rayas y dudaron. Le escucharon decir que en marzo de hace cuatro años viajaron 700 extremeños a China y volvieron a dudar... ¿Sería un chiste? Pero el comediante encorbatado contó que Zapatero le había dicho que se preocupara por la cultura y los viajantes de comercio se abrieron: definitivamente, aquello no era un espectáculo de humor.

Aunque la puesta en escena fuera propia de un monólogo de Paramount Comedy, lo del pub Aldana el pasado jueves fue un encuentro político del candidato socialista a la Presidencia de la Junta, Guillermo Fernández Vara, con el mundo cacereño de la cultura. El acto tuvo dos partes. Primero fue el monólogo, donde Vara habló de que se notaba que Cáceres era especial hasta por la manera de saludar la gente, explicó la importancia del futuro aeropuerto internacional como alternativa con el AVE a Barajas, se alegró de la unanimidad que estaba encontrando en el apoyo a Cáceres 2016 y fue discretamente aplaudido, pues ya se sabe que en el mundo de la cultura es de mal gusto mostrar demasiado entusiasmo por casi nada. Carmen Heras me regañó porque al principio del monólogo me dormí, pero después, Fernández Vara se entonó, brotaron algunas ideas interesantes y me desperté. La segunda parte consistió en un cuerpo a cuerpo del candidato con cada uno de los asistentes. En realidad, estos, los asistentes, habían sido invitados a una cena y esperaban una mesa, un menú, un debate... Pero no, era una fiesta de pub con pinchos. Una cosita distendida... Vamos, que te quedabas con hambre. Hubo mucha gente, pero no voy a señalar. No estoy autorizado.