Guantánamo cumple cinco años en medio de llamadas a su cierre

Manifestantes de todo el mundo reclaman la clausura de la cárcel, abierta en la base naval de EE. UU. en Cuba después de la invasión de Afganistán

EFEWASHINGTON

Ayer se cumplieron cinco años desde que los primeros detenidos llegaron a Guantánamo, donde 395 presos siguen encarcelados de forma indefinida, lo que ha renovado las llamadas al Gobierno de EE. UU. para que cierre la prisión.

Manifestantes en todo el mundo demandaron ayer la clausura de la prisión, abierta en la base naval estadounidense en Cuba después de la invasión de Afganistán para recluir a presuntos miembros del régimen Talibán o de la red terrorista Al Qaida. En Washington, un centenar de personas fueron detenidas por protestas dentro de un tribunal federal, aunque tenían un permiso para manifestarse en la calle.

En Cuba, marchó hasta las cercanías de la prisión una delegación integrada por Cindy Sheehan, cuyo hijo murió en Irak y que es la pacifista más conocida en Estados Unidos, por un ex preso y los familiares de otro que lleva desde el 2002 en esa cárcel.

En Londres, una veintena de manifestantes se congregaron frente a la representación diplomática estadounidense vestidos con los monos naranja que usan los prisioneros de Guantánamo, esposados y con la boca cubierta.

Sin embargo, Chito Peppler, un portavoz del Pentágono, reiteró que la existencia de Guantánamo ha permitido obtener información de los detenidos, la cual «ha salvado las vidas» de soldados estadounidenses y ha permitido frustrar «amenazas» contra civiles. Una visión diferente tiene el director ejecutivo de la organización humanitaria Human Rights Watch, Kenneth Roth, que describió la prisión, por donde han pasado 770 personas, como «un símbolo mundial de tortura, de maltrato, de detención sin juicio y de ser un lugar sin ley».

La organización divulgó ayer su informe anual sobre los derechos humanos en el mundo para hacerlo coincidir con el aniversario. Su voz se unió a la del nuevo secretario general de la ONU, Ban ki moon, quien señaló ayer: «al igual que mi predecesor (Kofi Annan), creo que la base de Guantánamo debería cerrarse».

Ki moon se reunirá la próxima semana con George W. Bush, quien dijo en junio que le gustaría clausurar la cárcel. Sin embargo, aclaró que no lo hará hasta tener un plan sobre qué hacer con los prisioneros, que ha calificado como «personas muy peligrosas».

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