Carlos Floriano anuncia el fin de Izquierda Unida y la mayoría absoluta del PP

Guillermo Fernández Vara «ni manda en su partido, ni tiene proyecto político alguno» Si gana, Floriano quitaría algunos impuestos y no estaría más de 8 años en la Junta

J. L. A.MÉRIDA
César Díez Solís, secretario regional del PP, y Carlos Floriano (derecha9, presidente regional, ayer en Mérida/
César Díez Solís, secretario regional del PP, y Carlos Floriano (derecha9, presidente regional, ayer en Mérida

Carlos Floriano, presidente regional del Partido Popular, se enfrenta el próximo domingo 27 de mayo a su segunda oportunidad (la primera fue hace cuatro años) de alcanzar la Presidencia de la Junta de Extremadura, y esta vez cree que lo conseguirá y ganando además las elecciones por mayoría absoluta.

«La situación de la región es histórica porque por primera vez el centro derecha puede conseguir la mayoría absoluta en Extremadura, y los extremeños nos la van a dar».

Vestido de sport con suéter de cuello redondo y camisa, escoltado por el secretario regional del partido, César Díez Solís, Floriano da por terminada sus vacaciones y explicó ayer en un desayuno con periodistas en Mérida cuáles van a ser sus planes de trabajo para los próximos meses.

El «fin» de IU

Aunque luego se mordió la lengua por haberlo dicho, el político cacereño vaticinó la desintegración de Izquierda Unida como fuerza política representada en la Asamblea de Extremadura. «Está en un trance de desaparición en la región», contestó a una pregunta de este diario.

«No quiero que se molesten pero la propia Izquierda Unida está haciendo todo lo que tiene que hacer para deshacerse como un azucarillo y va a tener muchas dificultades para tener representación en la Asamblea, para alcanzar el cinco por ciento de votos». Floriano no sabe a quién beneficiaría, si al PSOE o a su partido, aunque recuerda que la encuesta recientemente hecha pública por los socialistas «dice que a nosotros».

Dinero en el bolsillo

El líder del PP explica que electoralmente va a proponer a los extremeños la apuesta por una región «de calidad» en lo económico y lo ecológico, y una retirada del «intervencionismo» de la Junta que se traduciría en la supresión de los impuestos de sucesiones, y de donaciones, a fin de que los ciudadanos «tengan más dinero en sus bolsillos para hacer con él lo que quieran».

Sin llegar a los extremos que vaticina para IU, Carlos Floriano viene a decir que el socialista Guillermo Fernández Vara no está creciendo como adversario. Tras permanecer varios segundos en silencio meditando su opinión sobre el consejero de Sanidad, el político popular respondió ayer que «yo es que no le veo [como candidato]. No manda en su partido ni tiene un proyecto, y apostar por alguien así no es lo que necesita Extremadura».

Las malas relaciones que mantiene con Rodríguez Ibarra son con Vara simplemente «educadas». «En lo personal no me llevo con él ni mejor ni peor que con el presidente, yo en esto he procurado siempre ser educado».

Carlos Floriano sostiene que se va a enfrentar contra el PSOE encarnado en dos candidatos, el que se va, Rodríguez Ibarra, y el que viene, Guillermo Fernández Vara, que han adoptado para ello papeles distintos. «Rodríguez Ibarra en la campaña ha asumido el papel de malo, de ariete contra mí, él y la ejecutiva del PSOE van a actuar así para presentar a Fernández Vara como el buenismo copia de Zapatero».

Ocho años e impuestos

Si gana las elecciones a presidente de la Junta, Floriano no se propondría permanecer en el cargo más de ocho años. «Yo no voy a estar veinticinco y a ver qué pasa».

Ahora cumplirá precisamente ocho como candidato ya que fue después de las elecciones de 1999 que perdió Juan Ignacio Barrero cuando él tomó el liderazgo del PP. ¿Si perdiera se limitaría también a esos ocho años de candidato frustrado? «No pienso en otra cosa que no sea ganar», se evadió riendo a los periodistas Floriano.

El PP a los mandos de la Junta eliminaría el impuesto de sucesiones, pero también el de donaciones entre vivos. Ese perdón fiscal a las donaciones se limitaría a la transmisión de empresas y despachos profesionales de padres a hijos y entre cónyuges, y estaría condicionado a que se mantuviera el domicilio social en la región por lo menos durante diez años más.

Listas electorales

El Partido Popular presentará listas electorales en todos los municipios, según datos de Floriano 219 en la provincia de Cáceres y 183 en la de Badajoz. Ya están decididos «en más del noventa por ciento» los número uno y además esta vez las candidaturas las formarán, subraya Floriano, «gente del municipio», algo fácil de hacer porque «se nos está acercando más gente que en el 2003».

En cuanto a las dos listas provinciales para la Asamblea de Extremadura, «le estoy dando vueltas, tengo una idea en la cabeza muy clara; habrá muchas mujeres, gente competente y preparada, equipos sólidos, alguno de los cuales pasarán al Gobierno [ganando las elecciones] y correrá la lista».

Como el electorado esperaría, afirma sin embargo Floriano que más que en las listas, en las personas, «estoy pensando en el proyecto».

Marca de calidad

El PP propondrá a los ciudadanos cosas nuevas para hacer. Una tranformación mayor de las materias primas de la región, amparada además en una marca «que es la más demandada, la de lo limpio, natural y ecológico. Me comprometo a conseguir la Extremadura de la calidad en un plazo de ocho años».

Otra cosa: «una guardería pública en cada gran centro de trabajo; polígonos industriales, hospitales, universidades, y educación gratuita de cero a tres años con cheque escolar donde no haya centro público».

Lo que no haría sería, a diferencia de la Junta, «asfixiar a los ciudadanos con tanta intervención, el enchufismo y la arbitrariedad, el despilfarro...».