El acordeón: un instrumento en vías de extinción

El Conservatorio no ha ofertado plazas para el primer curso de acordeón, un instrumento que tampoco se imparte en las Escuelas Municipales

ROCÍO ROMEROBADAJOZ

El acordeón es un instrumento en vías de extinción. Y cuando un animal está en vías de extinción, conservación y reproducción es la única manera de que siga adelante. Si no conservamos lo que tenemos ni lo reproducimos, evidentemente, muere», con estas palabras resumió ayer la única profesora de acordeón en el Conservatorio de Música de la capital pacense, Leonor Rodrigo Falcón, la problemática a la que se enfrenta la enseñanza de este instrumento en la ciudad.

El Conservatorio no ha ofertado ninguna plaza de acordeón para el primer curso de grado Elemental. Lo que para Rodrigo significa que «en un periodo muy corto de tiempo, en unos dos años, no podremos impartir esta asignatura». Este año, Rodrigo tiene seis horas libres, lo que se podría haber traducido en el ingreso de seis alumnos de primer curso de grado Elemental a las clases de acordeón.

La profesora recordó que antes de que comenzara el curso, la Diputación decidió no admitir a ningún alumno de primer curso de grado Elemental en ninguna de las especialidades. Sin embargo, un tiempo después cambiaron de opinión y ofertaron plazas para todos aquellos instrumentos sinfónicos (aquellos que deben figurar siempre en una orquesta sinfónica) y que, según indicó la profesora, es un requisito imprescindible para que el Conservatorio conserve la categoría de Superior. Esta decisión incluyó la no impartición de los instrumentos sinfónicos que enseñan las Escuelas Municipales de Música. La profesora incidió en este sentido que el acordeón supone «una excepción», porque ni se trata de un instrumento sinfónico, ni se imparte en las Escuelas Municipales de Música.

Rodrigo opinó que el Conservatorio debía haber tratado al acordeón como tal «excepción» y haber ofertado nuevas plazas para este curso.

Continuar su enseñanza

«A mí lo que me duele es que no se haya abierto la matrícula para el instrumento teniendo yo horas libres y siendo una excepción, porque si bien no es un instrumento sinfónico, su enseñanza existe desde hace muchos años en la ciudad», comentó la profesora, quien hizo hincapié en que «no se trata de implantar el acordeón como nueva asignatura, ni contratar a más profesorado. Solo hay que mantenerla».

Por todo esto, Rodrigo se pregunta que «si no damos acordeón en el grado Elemental ni tampoco lo dan en las escuelas, ¿de dónde sacamos acordeonistas para el grado Medio?».

El número de alumnos que cada año inicia sus estudios en este instrumento varía dependiendo de las horas libres que tenga la profesora. Puede tener hasta un máximo de 16 ó 17 alumnos y este año tiene seis horas libres, por lo que podría haber enseñado a seis pequeños a tocar el acordeón. Ahora, ocupará esas seis horas impartiendo la asignatura de Música de Cámara. Otros años, sin embargo, no ha podido admitir a alumnos de primer curso porque no tenía horas libres.

Rodrigo Falcón ya ha trasladado la queja a la jefatura de estudios del Conservatorio y a la Diputación, «donde nos dijeron que era una decisión que se había tomado y que no podían hacer nada».

Leonor Rodrigo no se da por vencida y cree que aún se podría abrir el plazo de matrícula de acordeón, puesto que el curso acaba de empezar. «Se podría abrir la semana que viene, porque hace ocho o diez días se hizo con las matrículas de los otros instrumentos», dijo.

Instrumento folk

El acordeón tiene mucha presencia en la música regional, forma parte de todos los grupos de música folk y «de la cultura extremeña», tal y como aseguró la profesora y el acordeonista y crítico musical del diario HOY Emilio González Barroso. Este último dijo que se trata de un «instrumento muy polifacético que llena el contenido de los grupos folclóricos extremeños, las rondallas y las tunas. Hay que cuidar que no desaparezca su enseñanza».

El también coordinador de las actividades musicales del Conservatorio dijo ayer que desconocía este hecho, que implicará su «extinción». «El año que viene no habrá alumnos de primero ni de segundo, el siguiente tampoco habrá en tercero y así, sucesivamente», comentó. «Si hay un instrumento que no se imparte ni en el Conservatorio ni en las Escuelas Municipales, llegará a extinguirse».

Según González Barroso, la enseñanza de este instrumento está vigente en las Escuelas Municipales de Calamonte, La Albuera y La Garrobilla, así como en los conservatorios de Mérida y Don Benito.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos