Salvaleón, un pueblo de cine

Durante tres semanas, los 2.216 habitantes de este pueblo pacense han convivido con unos visitantes de excepción, el equipo de rodaje y los actores de 'El hombre de arena'

ARACELY R. ROBUSTILLO SALVALEÓN
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Francisco Flores tiene 19 años y es natural de Salvaleón, un pueblo blanco de 2.216 habitantes perteneciente a la Comarca de Jerez-Sierra Suroeste de Badajoz. Toda su vida ha vivido en una pequeña casa, cerca de la antigua carretera de Salvatierra, junto al cuartel de la Guardia Civil que lleva años abandonado. Su tranquila vida ha experimentado en las últimas tres semanas un vuelco poco convencional: un equipo de más de 70 personas ha estado rodando al lado de su hogar una película de presupuesto millonario, y actores que solía ver en la televisión, o en el cine, de pronto, se convirtieron en sus vecinos.

La película en cuestión llegará a los cines españoles el año que viene bajo el título de 'El hombre de arena', Lo que muchos quizá nunca sabrán es que su relación con Extremadura va mucho más allá de la mera 'localización cinematográfica'. Porque la región extremeña no ha sido sólo el escenario de esta coproducción franco-española, la ópera prima de José Manuel González ha contado, además, con la participación de una productora de la tierra, 'Producciones las siete sillas', ha recibido una subvención de la Junta de Extremadura, un equipo artístico extremeño de unos 50 actores han colaborado en ella, y lo más importante, un pueblo entero se ha volcado en el rodaje de la misma y, durante tres semanas, han convivido con su equipo.

Fernando Ramos, uno de los responsables de la extremeña 'Producciones las siete sillas', junto a Esteban G. Ballesteros, explica cuál fue el principio de esta 'aventura': «La productora Iroko se puso en contacto con nosotros y nos propuso coproducir este proyecto. En ese momento salían las primeras ayudas a producciones cinematográficas en Extremadura y conseguimos el 20% de las mismas, 60.000 euros. La Film Commission extremeña nos ayudó y se puso en contacto con varios municipios de la región para colaborar en la búsqueda de los mejores escenarios para materializar este proyecto». El alcalde de Salvaleón, Salustiano Flores, enseguida se mostró interesado en el proyecto y mandó varias fotos del antiguo cuartel de la Guardia Civil de esta población, deshabitado desde hacía años, que parecía adaptarse a la perfección a lo que buscaba la productora extremeña. Iroko estuvo de acuerdo. Estaba decidido, Salvaleón se convertiría junto a Madrid, Mérida y Barcarrota en el escenario de 'El hombre de arena'.

Convivencia

Así, la tranquila vida de este pueblo pacense se vió sacudida el día 8 de septiembre con un 'ir y venir' de camiones, coches y personas que, durante tres semanas iban a 'ocupar' el viejo cuartel. Muchos porrineros curiosos, así como vecinos de los pueblos de alrededor que se habían enterado de la noticia, acudían 'en peregrinación' a este nuevo lugar de culto. Tras sus blancos muros, custodiados siempre por alguien del equipo de producción, actores como Hugo Silva ('Los hombres de Paco', 'Reinas'), la ganadora del Goya 2004 a la Mejor Actriz Revelación María Valverde ('Los Borgia', 'La Flaqueza del Bolchevique'), Irene Visedo ('Cuéntame', 'El espinazo del diablo'), y Ana Torrent ('El espíritu de la colmena', 'Cría cuervos', 'Tesis'), entre otros, desgranaban en el más absoluto silencio los misterios del Séptimo Arte.

Salustiano Flores explica que los primeros días la gente se aglutinaba a las puertas del cuartel llenas de expectación, bien por «simple cotilleo» o bien para lograr hacerse con uno de los papeles de 'extra', ya que la película se ha nutrido de los habitantes de este pueblo para ese fin. «Poco a poco y a medida que han ido pasando los días, la relación entre el equipo y el pueblo se ha normalizado. Nos hemos acostumbrado a ellos, y ellos a nosotros», explica Salustiano, quien ha hecho él mismo de 'extra'.

Esa colaboración entre el equipo de la película y los porrineros ha ido desde el préstamo de 'atrezzo' o animales, hasta cortar el tráfico para facilitar el rodaje, pasando por apagar un motor de un pozo de sondeo porque el ruido dificultaba el trabajo de los técnicos cinematográficos. Cualquier cosa para facilitarle las cosas a un grupo de personas que dice sentirse muy agradecido por el trato recibido.

El pasado viernes el equipo de 'El hombre de Arena' abandonaba Salvaleón para terminar de grabar exteriores en Barcarrota y en Mérida. El viejo cuartel vuelve a estar deshabitado, pero seguro que a los habitantes de este pueblo les parece que ahora está más silencioso que antes. Ninguno olvidará que una vez fue un escenario de película y que esa película les pertenece de algún modo.

Francisco Flores, vecino

«Me parece muy bien que estén haciendo una película aquí porque así dan a conocer el pueblo. Yo vivo al lado del cuartel y cada día vienen un montón de curiosos a ver el rodaje. Conozco a todo el equipo porque les dejé mis perros para la película y necesitaban que estuviera allí para que los animales estuvieran tranquilos ».

Félix Flores, extra

«Me avisaron de que buscaban extras para la película y me acerqué a probar suerte, y aunque a veces es un poco pesado, porque tenemos que esperar mucho tiempo, es una experiencia muy bonita. Yo hago de enfermo mental del manicomio. No lo he hecho por el dinero, porque eso es lo de menos, pero también es un incentivo».

Esther Domínguez, fan

«Estoy muy contenta con que se esté grabando aquí esta película. Me hubiese gustado que hubiéramos podido participar más gente. Nos acercamos muchos días a curiosear y me han dejado entrar alguna vez que otra a mirar el rodaje. Es una gran oportunidad para ver todo este 'mundillo' desde dentro, y eso aquí no es habitual»

Salustinano Flores, alcalde

«El rodaje de una película o de cualquier otra actividad que venga al mundo rural, supone una promoción para Extremadura y para nuestro pueblo. Hemos intentado colaborar en el rodaje todo lo que hemos podido, en la medida de nuestras posibilidades, y creo que el resultado nos tiene a todos muy satisfechos».

José Manuel González, director

«Estoy alucinando con la luz de Extremadura, sobre todo la de Mérida, es una pasada para rodar. Estamos muy satisfechos con los resultados y trabajamos muy a gusto en esta tierra donde la gente es muy acogedora y nos han tratado muy bien. También destacaría el jamón de esta zona, que está buenísimo».

Fernando Ramos, productor

«El equipo artístico extremeño es muy amplio, estamos hablando de entre 50 y 60 actores, entre secundarios, reparto, figuración especial y extras. Un número muy interesante para Extremadura. Esta película puede ser un gran escaparate para la región y el principio de algo que de aquí a 10 años puede ser algo normal».

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