Pienso no, gracias

Una juez da la razón a 'Dehesa de Extremadura', que le retiró la denominación de origen a unos cerdos por comer pienso y no bellotas

M.M.BADAJOZ

¿Quién no se ha preguntado alguna vez, al comprar un carísimo jamón ibérico -y mucho más si está avalado por una denominación de origen-, si realmente el cerdo ha sido alimentado con bellotas?

Todos sabemos que hay una entidad, el consejo regulador de la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura, que se encarga de conceder ese 'título' tan preciado a las mejores piezas. Pero, ¿controla realmente que los cerdos hayan sido criados tal y como exige la norma de calidad?

Según una sentencia dictada recientemente por el Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Badajoz, sí existen esos controles: 'La Pijotilla', una comunidad de bienes de Villanueva del Fresno, perdió la denominación 'Dehesa de Extremadura' para una partida de cerdos tras unas visitas de la veedora que inspeccionó la finca en la época de montanera.

¿Qué vio la veedora para que el consejero de Economía le quitase el título de 'Dehesa de Extremadura a esos cerdos? De acuerdo con la sentencia, la inspectora vio que un cerdo que llevaba el crotal de la denominación estaba encerrado en unas naves comiendo pienso.

Dos visitas

Pero es que además, fuera de esas naves, donde se encontraban tumbados otros animales, también había restos de pienso. Junto a estos datos, la veedora escribió en su informe que las heces de los cerdos eran «muy voluminosas y oscuras», atípicas de los animales que están siendo alimentados en régimen de montanera.

La veedora repitió la visita cuatro días después y se encontró con la misma situación: un cerdo comiendo pienso y las heces de otros, a los que vio defecar, no eran características de los que se alimentan con bellotas.

'Dehesa de Extremadura' le quitó la denominación de origen a esos cerdos en una decisión tomada en mayo de 2004, pero 'La Pijotilla' no se conformó: recurrió al Juzgado de lo Contencioso, que no ha admitido su recurso. La retirada del título más preciado que ostentan los mejores jamones y paletas de la región, está justificada, según la juez. No obstante, la sentencia puede ser recurrida.

La juez argumenta en el fallo que no ha habido vulneración del derecho de presunción de inocencia, como alegan los demandantes. La magistrada añade que la veedora tiene unos conocimientos técnicos y una experiencia que hace que su informe no sea una mera apreciación subjetiva, sino algo objetivo.

Doble control

En la sentencia se explica que los animales acogidos a la denominación de origen pasan un doble control: primero se constata si la alimentación del periodo de montanera es la correcta, y después, cuando el animal es sacrificado, se toman muestras de la grasa subcutánea.

Lo que ha ocurrido con los cerdos de La Pijotilla es que no han pasado el primer control, por lo que se han retirado como 'Dehesa de Extremadura'. No ha habido lugar a hacerles el segundo control, el de analizar su grasa.

Aunque los demandantes discrepan sobre qué métodos son más fiables para comprobar el régimen de crianza de un cerdo, la juez concluye que, dado que en la actualidad no existen controles analíticos suficientemente perfeccionados, el control de los veedores en el campo, es el más fiable de todos, y debería ser reforzado.