Campistas en el Príncipe Felipe

La escasez de aparcamientos en el cámping obliga a sus responsables a 'alquilar' la explanada del estadio al CP Cacereño

M. M. N.CÁCERES

Domingo de septiembre. Tarde de fútbol. El aparcamiento del estadio Príncipe Felipe está repleto. Quedan plazas, pero pocas, menos de las que cabe imaginar. El acceso al campo genera otra sorpresa: la grada, con capacidad para varios miles de espectadores, apenas reúne a medio millar. Poco público para tanto coche. Pero hay explicación. La que ofrece Nemesio Vivas, el gerente del Cámping Ceres. «Tuvimos una conversación con los directivos del Cacereño y llegamos a un acuerdo para que nos permitiesen utilizar el aparcamiento del estadio», señala. El 'alquiler' de la explanada del Príncipe Felipe ha ayudado a aliviar la situación de escasez de plazas los días de mayor nivel de ocupación del cámping.

«Nos atendieron perfectamente y fueron muy amables. Hemos cerrado un acuerdo de colaboración», añade Nemesio Vivas a propósito de sus contactos con el Cacereño para que los campistas puedan aparcar en el estadio. En la puerta de acceso a las instalaciones del Príncipe Felipe aparece un cartel anunciador que invita a los usuarios del cámping a dejar sus vehículos allí. El domingo 3 los coches de los aficionados al fútbol eran minoría frente a los de los bañistas de la piscina.

«Aparcar en el cámping suponía un problema y de esta forma lo hemos solucionado. Da gusto encontrar soluciones gracias a la buena voluntad de las partes». El gerente de Camping Ceres añade que la contribución económica que aporta al club «es voluntaria», sin que nadie del Cacereño haya hecho exigencias especialmente significativas en este sentido.

Por ello, reconoce, en un futuro próximo el propio cámping insertará algún tipo de publicidad de su negocio en las instalaciones del club verdiblanco. «Abriremos nuevas vías de comunicación que sean interesantes para las dos partes, ya que en el Cacereño hemos encontrado una excelente disposición. Todo ha sido amabilidad y no ha habido el menor problema», concluye Nemesio Vivas, que pasa balance provisional de la temporada veraniega: «El nivel ocupación del cámping está siendo alto. Lo único que quizás se ha quedado un poco por debajo es el restaurante. Al cacereño le cuesta mucho cambiar sus costumbres. La piscina y el cámping, bien. Si se mantiene el buen tiempo, la piscina permanecerá abierta durante todo el mes de septiembre», adelanta.