Treinta trabajadores y siete empresas participan en la obra de los pabellones en Plasencia

El alcalde con responsables de Joca y otros ediles, ayer en la visita a las obras. :: andy solé/
El alcalde con responsables de Joca y otros ediles, ayer en la visita a las obras. :: andy solé

Después de dos meses de tareas de demolición, la próxima semana comenzará a levantarse la tercera planta

ANA B. HERNÁNDEZ

«Además de las 30 personas que están trabajando actualmente en la obra, hay otras siete empresas auxiliares de la ciudad que prestan servicios», detalló ayer el alcalde, Fernando Pizarro, en la visita que realizó a los pabellones militares. Porque es a empresas de la ciudad a las que se ha recurrido «para los elementos de ferretería, hormigón, alquiler de maquinaria y movimientos de tierra».

Por tanto, la ejecución de las obras está reportando beneficios económicos más allá de la treintena de empleos directos que genera en la ciudad; una treintena entre los que se incluyen los 15 parados de larga duración, cuya contratación se recogió en el pliego de condiciones y motivo por el que, además de la oferta económica, Joca resultó adjudicataria entre la docena de mercantiles que concurrieron a la licitación.

La obra más importante de los últimos años en un inmueble de la ciudad avanza a buen ritmo. Así lo aseguró ayer José María Espinosa, director de Construcciones de Joca. Tanto que «si el tiempo acompaña, y no surgen imprevistos, es posible que adelantemos el plazo de ejecución», señaló el responsable de la mercantil que ayer acompañó junto con el jefe de la obra, Emiliano Clemente, al alcalde, concejales y técnicos municipales en la visita.

200.000 euros

De momento son dos meses los que han transcurrido desde que la rehabilitación de los pabellones se pusiera en marcha y ya han sido certificados los primeros 200.000 euros de una inversión global que ronda los 3,5 millones de euros y que se financia con cargo a los fondos europeos logrados en solitario por la ciudad.

En estos dos meses, por tanto a lo que se han destinado las primeras certificaciones de obra, se han llevado a cabo tareas de limpieza y demolición, de tal modo que se han eliminado las construcciones anexas para iniciar la recuperación de los dos edificios originales, símbolos de la arquitectura militar de los años cuarenta.

Las tareas de demolición terminarán hoy posiblemente con la cubierta y la próxima semana comenzará a levantarse la tercera planta de la futura residencia de ancianos, para habilitar en ella una treintena de habitaciones, y después se llevarán a cabo obras de mantenimiento y asentamiento de la estructura y las fachadas. Éstas se cubrirán también en breve con una gran lona serigrafiada que mostrará cómo quedará la residencia en el futuro, una vez culmine la conversión que está en marcha, que dotará a la ciudad de un nuevo servicio y «que supondrá la recuperación de dos edificios majestuosos pero degradados», recordó el alcalde.

La residencia tendrá 30 habitaciones individuales y 26 dobles, con capacidad para 82 personas.