Los trabajadores del psiquiátrico exigen amparo y soluciones a su inseguridad

Lazos negros ayer en la concentración en señal de la situación que atraviesa el sociosanitario. :: d. palma/
Lazos negros ayer en la concentración en señal de la situación que atraviesa el sociosanitario. :: d. palma

Denuncian el riesgo que sufren «por la mezcla de enfermos con patologías incompatibles» en su primera concentración

ANA B. HERNÁNDEZPLASENCIA.

Arropados por el alcalde, Fernando Pizarro, y los dirigentes regionales del PP, Cristina Teniente y Luis Alfonso Hernández Carrón, trabajadores del psiquiátrico iniciaron ayer sus movilizaciones, con la primera concentración a las puertas del centro, para denunciar el desamparo que sufren, al igual que los residentes, «por parte de la administración y la dirección de este centro desde hace mucho tiempo», y también para exigir que se resuelvan las múltiples carencias técnicas y humanas que tienen y que dificulta el desarrollo de su trabajo.

En el manifiesto elaborado y que ayer Ana Alcón, la trabajadora elegida portavoz, leyó en nombre de todos, pusieron de manifiesto el riesgo que sufren por «la mezcla de enfermos con patologías incompatibles» y también porque algunos se encuentran en unidades abiertas «en las que no pueden estar, porque no son las adecuadas para ellos».

Por eso, «pedimos protección para los trabajadores y también para los usuarios, que están desamparados, porque algunos no tienen familia, la tutela la tiene la Junta y merecen una calidad asistencial».

Sin embargo, a pesar de los múltiples escritos de denuncia y las también ya numerosas declaraciones públicas en las que siguen poniendo de manifiesto la situación de peligro en la que trabajan, sin el personal preciso y en unas instalaciones en las que el deterioro avanza, «nadie absolutamente se ha puesto en contacto con nosotros». La respuesta de la Junta sigue siendo nula. A pesar de que, dijo ayer Ana Alcón, «llevo casi 20 años trabajando en este centro y en mi vida he visto tanta desidia, desamparo y miedo». Desidia y desamparo por parte de la administración y miedo por algunos de los residentes. «Nos agraden física y psicológicamente», aseguró. «Si el día que me voy a casa no me han llamado puta, me falta algo», puso a modo de detalle. «Y esto no nos va en el sueldo», también dejó claro. «Nosotros no cobramos ningún de peligrosidad».

Temor por el cierre

Los trabajadores, en su nombre y en el de los pacientes, continuarán con las reivindicaciones a la vez que el PP, como primera medida, llevará la situación del sociosanitario al Parlamento extremeño al pleno de próximo 18. Porque, tal como ayer argumentó Cristina Teniente, «las repuestas que está dando la Junta son excusas y es necesario solucionar estos problemas urgentes de forma inmediata». Ayer instó a Vergeles a que «deje de jugar con trabajadores y pacientes y adopte medidas que tienen que ver con la dignidad de las personas».

Por último, Fernando Pizarro señaló que «el deterioro del centro es tal que temo por su cierre, tanto por las condiciones del edificio como por el hecho de que no se están cubriendo las plazas que hay que cubrir». Por eso garantizó que seguirá al lado de trabajadores y usuarios, «porque la mejora de este centro es una reivindicación de la ciudad».