Las seis generaciones de Isabel la Cabrera

Acto de hace un año en recuerdo a las mujeres de la calle Ancha en la plaza de Isabel la Cabrera. :: hoy/
Acto de hace un año en recuerdo a las mujeres de la calle Ancha en la plaza de Isabel la Cabrera. :: hoy

Más de 90 descendientes de la reconocida vecina de la calle Ancha se darán cita en la ciudad

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

«Es un recuerdo a Isabel la Cabrera y también un homenaje a sus ocho nietos que aún viven, a nuestros padres», explica María Paz González, una de los 140 biznietos de esta placentina ilustre.

Familiares de seis generaciones de Isabel la Cabrera, en realidad Isabel Pérez Martín, se darán cita el próximo 12 de octubre en la ciudad, en un encuentro que comenzará a las 11 horas en el claustro del centro cultural de Las Claras y con el que se quiere recordar la historia de quien lideró el acto de humanidad que valió a Plasencia el título de 'muy benéfica'.

Porque Isabel la Cabrera, llamada así «porque tenía cabras y vacas», abanderó la iniciativa de las 12 mujeres de la calle Ancha, donde residió toda su vida desde su llegada a la ciudad y donde también murió a los 88 años, que en 1898 decidieron ayudar sin miedo a contagios ni infecciones a los repatriados que llegaban de Cuba.

«Hemos recuperado el testamento que hizo y también su esquela»

«Isabel Pérez, mi bisabuela, lideró a las mujeres de la calle Ancha, la suya, y les llevaron cocidos, vendas hechas con sábanas que trocearon y todo lo que pensaron que podían necesitar; era 1898 y ya tenía ocho hijos, pasión por ayudar a esos jóvenes y mucho coraje», afirma hoy su biznieta.

Los nombres de las 12 mujeres de la calle Ancha que organizaron las primeras ayudas a los soldados repatriados de la guerra de Cuba, a las que después se sumaron otros muchos placentinos, protagonizan una placa conmemorativa ubicada en la plaza de Isabel la Cabrera, que luce desde hace un año.

Su acción, realizada de forma totalmente altruista sirvió para que la localidad obtuviera el título de 'muy benéfica ciudad', otorgado por la reina regente María Cristina en 1901. «Estas mujeres encendieron la mecha y fueron capaces de convocar a toda una ciudad, porque con su gesto humanitario lograron que Plasencia se volcara en la ayuda», recuerda el alcalde, Fernando Pizarro. Por eso la ciudad quiso hace un año, con la placa conmemorativa y la dedicación de la plaza a la Cabrera, honrar la labor de estas mujeres de origen humilde, porque su hospitalidad y solidaridad sirvió para alentar a los placentinos a ofrecer asilo y ayuda a los soldados de la guerra de Cuba.

No es el único acto en homenaje y recuerdo a Isabel la Cabrera que ha llevado a cabo Plasencia. Su imagen, de hecho, fue una de las elegidas para mostrar en la Plaza Mayor el pasado mayo, junto a otras mujeres ilustres que han formado parte de la historia de la ciudad, como Inés de Suárez, María la Brava, Juana de Castilla, Leonor de Plantagenet..., con motivo del Día Internacional de la Mujer, que organizó la Concejalía de Igualdad.

«Se le han hecho varios homenajes, a ella en particular y al conjunto de mujeres de la calle Ancha en general, pero en esta ocasión son los nietos, los ocho que sobreviven, quienes aportan imágenes de ella, y de sus descendientes, pero sobre todo anécdotas y recuerdos de esa gran y longeva mujer», añade María Paz González.

Un encuentro especial al que asistirán familiares de seis generaciones para recordar a Isabel la Cabrera, «una mujer peleona, con coraje y bravura», que rompió moldes desde que llegó de su pueblo natal a plasencia para servir. «Vino a Plasencia para servir en la casa de la familia de Victorio González, pero se enamoraron y casaron». Entonces Isabel tenía 25 años «y ahora hemos descubierto que estaba viuda y que, por tanto, esta fue su segunda boda», desvela su biznieta. «También hemos recuperado ahora su testamento, su esquela y otros documentos de interés de la familia». Los mostrarán en el encuentro de Las Claras, junto a su inmenso árbol genealógico y una foto de la mujer ilustre que fue Isabel la Cabrera.