El colectivo motero de Plasencia Rolling Custom Club continúa luchando contra el acoso escolar

Miembros del Rolling Custom delante del cartel de la campaña. :: hoy/
Miembros del Rolling Custom delante del cartel de la campaña. :: hoy

El 'Proyecto Lobo', que busca frenar el abuso en las aulas, se mantiene el próximo curso escolar por tercer año en el IES Pérez Comendador

LUCÍA SEMEDOPLASENCIA.

«El lobo alfa no es el lobo que abusa de los demás, sino el que cuida de toda la manada». Esa es la premisa de la que parte el Proyecto Lobo, una medida que pone en marcha el Rolling Custom Club, el colectivo motero de la capital del Jerte, que tiene como fin reducir y erradicar el acoso escolar hasta convertirlo en algo anecdótico.

Así lo ha explicado a este periódico el presidente del colectivo, Iván Iglesias. Se trata de una medida que se implantó en el IES Pérez Comendador y que, con la llegada de septiembre, celebrará su tercer año consecutivo al alcance de los alumnos.

En unos tiempos en el que el término «manada» está adquiriendo un cariz negativo debido a las acciones nocivas del hombre, este grupo de amantes de las motos han conseguido transmitir a los más jóvenes la importancia del apoyo mutuo, de pensar en los demás y de respetar al grupo.

«Estamos muy satisfechos con el proyecto» aseguró con rotundidad el presidente «y ya ha servido para ayudar a chavales a salir de situaciones de acoso». «Entendemos que es inevitable que entre compañeros haya broncas, pero queremos contribuir a que esto acabe siendo algo anecdótico y que no pase a mayores».

La medida fue propuesta hace casi tres años y contó con el apoyo del centro escolar, con el director, docentes y psicólogos que ayudaron a completar lo que la asociación presentaba. «Tratar con jóvenes es complicado y nosotros no estamos formados para ello, por lo que sabíamos que era esencial trabajar conjuntamente con el equipo del centro. Desde el primer momento entendieron lo que planteábamos y se prestaron a ayudar».

Tres vertientes

El Proyecto Lobo se sustenta en tres puntos principales que abordan la problemática del acoso.

El primero es el parche distintivo que la asociación repartió a algunos alumnos. De esta forma, ellos se comprometen a mirar a su alrededor, apoyar a sus compañeros y vigilar posibles casos de acoso o de niños que están teniendo difícil el adaptarse a centro. «Algo tan sencillo como estar pendientes y tener buen rollo con todos» explicó Iglesias.

La segunda vertiente se centra en los talleres y sesiones con los alumnos. Algunos están directamente centrados en detectar el acoso, poner en común experiencias y escuchar a los demás «pretendiendo siempre hacerlo desde un punto de vista cercano».

Sin embargo, también se proponen otras actividades, como la defensa personal sin violencia, que les da claves para poder enfrentarse en caso de que sea necesario y bloquear una posible pelea sin ejercer un exceso de violencia. También han tenido sesiones con miembros de Policía Nacional, Guardia Civil y Policía Local, que les explicaron el funcionamiento de algunos de sus equipos, como el de detección de drogas. Se suman a estos talleres charlas informativas y consejos sobre primeros auxilios, concienciación sobre problemas sociales o grupos de riesgo.

El fin de estas prácticas es darles herramientas para frenar conflictos de forma inteligente, sensibilizarles sobre determinados problemas y mostrarles a quién pueden acudir en el caso de necesitarlo.

El tercer punto del proyecto es un buzón digital anónimo donde pueden enviar sugerencias o denunciar situaciones en el entorno escolar. Los mensajes recibidos son leídos por profesores del centro, la dirección, los orientadores y psicólogos y los miembros del Rolling Custom, de forma que «si hay algún problema grave siempre hay alguien preparado para saber cómo reaccionar y proceder».

Otros centros

El trabajo en el IES Pérez Comendador aún no está terminado y el club motero pretende alargar durante mucho tiempo su contacto con las aulas, también en otros colegios e institutos.

«Estamos abiertos a ampliar el proyecto a otros centros, solo tienen que ponerse en contacto con nosotros» explicó Iglesias.

Esta actividad no cuenta con más subvención que la aportada por el propio club, el centro educativo y la aportación de los grupos y asociaciones que participan en los talleres para su desarrollo.

Según adelantó Iglesias, también están en contacto con otro club motero de Salamanca que quiere implantar en institutos de su zona una iniciativa similar.