La mujer de Plasencia que intentó matar a su hija nunca volverá a verla a solas

La acusada antes de entrar en la sala de vistas. A la izquierda, su abogado Ángel Luis Aparicio. :: jorge rey/
La acusada antes de entrar en la sala de vistas. A la izquierda, su abogado Ángel Luis Aparicio. :: jorge rey

Tiene 72 años y dio 40 pastillas a la chica, que padece un grado de minusvalía del 75%, antes de intentar suicidarse

SERGIO LORENZO

«No es una asesina. Ella es una mujer enferma que intentó suicidarse y como estaba preocupada por el futuro de su hija, que tiene una minusvalía del 75 por ciento, vio como única solución quitarle también la vida», sostiene el abogado Ángel Luis Aparicio, que representa a una mujer de Plasencia de 72 años que ayer fue juzgada en la Audiencia Provincial de Cáceres, acusada de intentar matar a su hija, que ahora tiene 35 años.

La vista no llegó a celebrarse al llegar a un acuerdo la Fiscalía y la defensa. De esta forma, la mujer es absuelta, al aplicársele la eximente completa de trastorno mental, pero deberá permanecer 15 años en libertad vigilada, siguiendo además un tratamiento médico. Podrá ver a su hija, pero nunca a solas, siempre tiene que estar otra persona con ellas.

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El intento de homicidio ocurrió en Plasencia la noche del 11 de febrero de 2018, en un piso donde también vivía su esposo y padre, de 78 años.

Esa noche ella no durmió con su marido, como era habitual, sino que se fue a la habitación de su hija, a la que le administró 30 comprimidos de Trankimazin 2 mg y unos 10 comprimidos de Zolpiden 10 mg con intención de acabar con su vida. Ella, a su vez, se tomó 30 comprimidos de Trankimazin 2 mg para suicidarse.

Dejó escritos tres folios en los que indicaba varios números de teléfono a los que avisar, y explicaba que también acababa con la vida de su hija por la desesperación que le acuciaba en relación a su estado y su futuro.

Cuando el marido se despertó, fue a la habitación y encontró a su mujer tendida en el suelo semiconsciente, y a su hija completamente dormida sin moverse ni abrir los ojos.

Las dos fueron trasladadas al hospital de Plasencia. Allí fueron tratadas de la intoxicación de benzodiazepinas. La hija fue dada de alta al día siguiente y la madre a los 17 días, ingresando luego en un centro en el que trataron de su trastorno depresivo mayor recurrente.

El 8 de abril se acordó que volviera a su casa siguiendo un tratamiento. La hija está incapacitada judicialmente, siendo su hermana la tutora. Ve a sus padres los fines de semana. Está en un centro que hace unos días la llevó de excursión a la playa.