Pradochano y San Gil se quedan fuera de los fondos europeos

La alcaldesa de la segunda entidad anunció que se reunirán con representantes de Diputación de Cáceres para valorar las carencias que tienen

L.S. PLASENCIA.

Las entidades locales menores de Pradochano y San Gil, dependientes de Plasencia, se han quedado fuera de la última convocatoria de los fondos europeos Dusi, según explicó la alcaldesa de San Gil, Ester Sánchez.

La alcaldesa indicó que esta cuestión supone una dificultad más para estos núcleos de población que, por sus proporciones reducidas, carecen de una serie de servicios para sus habitantes, que se ven obligados a desplazarse a puntos como Plasencia o Galisteo.

Sánchez lamentó «que parece que San Gil está en tierra de nadie». Indicó que en las últimas reuniones con representantes de distintos municipios para solicitar estas ayudas se aseguró que San Gil y Pradochano se beneficiarían de los fondos, pero al final no ha sido así.

«Parece que estamos en tierra de nadie», asegura la regidora Ester Sánchez

Una de las causas es que no forman parte de ninguna mancomunidad, pese a que ya en enero se solicitó la entrada a la mancomunidad del Valle del Alagón, una petición para el que no recibieron respuesta.

La alcaldesa anunció que se reunirán con representantes de la Diputación Provincial de Cáceres para abordar el problema y buscar vías de financiación efectiva que lleguen a la localidad.

Ya el pasado año tanto Sánchez como José Suances, alcalde de Pradochano, manifestaron su descontento en materia de presupuestos. Al ser entidades locales menores, ambas dependen del dinero que presupuesta el Ayuntamiento de Plasencia. Una de sus quejas era también el que no se hubieran contemplado medidas para ambas entidades entre los proyectos que la capital del Jerte financia con los fondos DUSI.

Como resultado, en diciembre llegaron a un pacto con el Consistorio placentino que les dotaba de más independencia: se amplió el dinero destinado de 98.000 a 111.000 euros y pasaron a recaudar sus propios tributos locales.

Sánchez indicó que vivir en una localidad de esas dimensiones, con cerca de 300 habitantes, supone unas diferencias en cuanto al ritmo de vida que se puede llevar, sobre todo por los medios con los que cuentan. Igual que existen unas ventajas, como la tranquilidad y la vida sosegada que no se encuentra en municipios más grandes y ciudades, existen una serie de inconvenientes.

Envejecidos

Por ejemplo, los habitantes de San Gil se ven obligados a caminar hasta Galisteo para acceder a la farmacia más cercana, lo que puede suponer un problema en muchos casos, teniendo en cuenta la población envejecida de la región.

Recientemente, la alcaldesa anunció que a partir del mes de octubre esta entidad local menor contaría con un botiquín farmacéutico que podría evitar estos traslados y mejorar las condiciones de los ciudadanos. Tampoco cuentan con ningún auxiliar administrativo ni con agentes de desarrollo local. Sánchez aseguró que hace falta «dejarse las pestañas» para sacar adelante algunas iniciativas y aseguró que existe una clara desventaja frente a localidades más grandes.

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