La Policía Local de Plasencia busca a los autores de 13 vertidos ilegales

Escombrera en la zona de Gabriel y Galán, no eliminada aún. :: palma/
Escombrera en la zona de Gabriel y Galán, no eliminada aún. :: palma

El concejal de Medio Ambiente asegura que se trata de las escombreras «en las que se han encontrado pruebas»

ANA B. HERNÁNDEZ

plasencia. La ciudad quedó limpia de escombreras el pasado verano, cuando se llevó a cabo la retirada de las 42 detectadas en enero de 2018. Nuevos vertidos ilegales que se sumaron a la treintena eliminados en el año anterior, cuando se intensificó la aplicación del protocolo de actuación sobre escombreras ilegales que creó el Ayuntamiento en 2016. En 13 de estos vertidos -cinco en 2017 y ocho en 2018- la Policía Local está buscando a sus autores con el fin de sancionarles.

Según explica el concejal de Medio Ambiente, Luis Miguel Pérez Escanilla, «se trata de las escombreras en las que se han encontrado pruebas que pueden determinar quiénes las han generado». Aunque asegura que la investigación policial no ha concluido en ninguno de los casos, y que confía en que en algunos de ellos se pueda sancionar a sus responsables, reconoce que hasta el momento, desde que se pusiera en marcha el protocolo, nadie ha sido sancionado en la ciudad por verter residuos. Por lo tanto, de momento, los que tiran escombros están quedando impunes.

Aun así, el concejal mantiene que el procedimiento sancionador contra los presuntos responsables sigue adelante, y recuerda que hay establecidos castigos importantes por el vertido ilegal de residuos, puesto que las multas que recoge la ley pueden ir desde los 900 euros por uno catalogado como poco relevante sin materiales peligrosos hasta los 1,75 millones en los casos muy graves, donde haya productos dañinos, como el amianto. De hecho, este producto ha aparecido en algunos de los vertederos que se han eliminado y en otros que aún persisten. Porque tal como recuerda Pérez Escanilla, una vez se detecta uno de estos focos de insalubridad, el protocolo se pone en marcha. Si no contiene productos tóxicos, es la brigada verde o la de obras la que se ocupa de su retirada. «Pero si hay componentes tóxicos, como el amianto, tenemos que contactar con empresas especializadas». Motivo por el que en algunos casos puede transcurrir un tiempo largo desde la detección de la escombrera hasta su eliminación.

Entre el año pasado y el anterior se localizaron 72 de estos focos insalubres repartidos por la ciudad

Los 13 vertidos ilegales que centran el procedimiento sancionador, y por tanto la investigación policial, se produjeron en el PIR (Proyecto de Interés Regional) de los Monjes, en dos fincas del paseo fluvial, en las antiguas carreteras de Jaraíz y Salamanca, y en la de la presa, todos ellos detectados en 2017. Los del pasado año se han localizado en la umbría Matasanos, en el camino de las huertas, dos en las inmediaciones de Federico García Lorca, otro próximo a la Chopera, en la antigua carretera de Salamanca, en el camino Alfonso de Camargo y en la carretera de Montehermoso.

«Es lamentable que quienes realizan los vertidos no sean conscientes del daño que hacen a la sociedad y al medio ambiente por el poco beneficio que obtienen, porque son pocos euros lo que cuestan los tratamientos correctos de los residuos», explica el edil. Pérez Escanilla recuerda también la obligación que hay de llevar los escombros a la planta de tratamiento «por un precio mínimo», muy inferior en todo caso a lo que cuesta limpiar los vertidos ilegales y a su gran impacto medioambiental.