El Palacio de Congresos acoge el rodaje de su primer anuncio

Instalaciones del Palacio de Congresos con iluminación nocturna. :: Hoy/
Instalaciones del Palacio de Congresos con iluminación nocturna. :: Hoy

La Junta desarrolla una nueva línea de negocio para las instalaciones como escenario de producciones de audiovisuales

LUCÍA SEMEDO PLASENCIA.

El Palacio de Congresos de Plasencia acaba de convertirse en escenario de película. O, más bien, de productos audiovisuales como pueden ser cortos o sesiones de fotos. Así lo confirmó la Junta de Extremadura que, viendo el interés que las instalaciones suscitaron en empresas del sector, ha comenzado su explotación como escenario para sesiones fotográficas, spots publicitarios y una larga lista de posibilidades del sector de la producción.

Las instalaciones, que abrieron al público en junio del pasado año, son una obra de los arquitectos José Selgas Rubio y Lucía Cano Pinto y tienen un carácter futurista.

La forma del Palacio de Congresos se asemeja a la de un barco fondeado en un puerto al que se accede por una gran pasarela de color naranja. Toda la estructura está cubierta por un material plástico traslúcido que aporta una gran luminosidad. Cuenta con un auditorio principal con capacidad para más de 700 personas y otro auxiliar de 300 que se puede dividir en tres de 100 en función del tamaño del evento que se vaya a celebrar. También tiene una zona para exposiciones de 1.000 metros cuadrados y otra para hostelería de 300 metros situada en el nivel superior. Se levanta sobre un terreno de 10.376 metros cuadrados que fue cedido en su día por el ayuntamiento.

La luminosidad y los espacios abiertos suponen un atractivo para el trabajo con equipos audiovisualesEl edificio tardó 10 años en construirse y supuso una inversión de más de 20 millones de euros

Ha sido su peculiar aspecto el que ha llamado la atención de estas empresas, que ya comenzaron a trabajar en las instalaciones.

Concretamente, el 10 de este mismo mes concluyó el primero de los rodajes en su interior. El artífice del proyecto es una conocida firma internacional de ropa, que usará el metraje obtenido para el lanzamiento de su campaña de cara a la próxima temporada otoño-invierno.

En esta producción trabajó un equipo de más de una treintena de personas, con cámaras, técnicos, estilistas, personal de iluminación, maquilladores, modelos, fotógrafos, directores y productores entre otros. La estancia en la ciudad de estos profesionales, llegados desde Málaga y Alemania en su mayoría, se prolongó durante una semana en la ciudad.

Según la Junta de Extremadura, los proyectos de este tipo sirven para darlo a conocer en el marco internacional y dinamizar la economía de la ciudad, además de crear marca y promocionar Plasencia tanto turística como empresarialmente, convirtiéndola en un destino audiovisual para este tipo de acciones.

Los espacios abiertos del Palacio de Congresos y la cantidad de luz que otorgan los ventanales contribuye a que sea un escenario adecuado para la fotografía. También las grandes salas diáfanas y convertibles facilitan el uso y el movimiento de las cámaras, permitiendo ángulos y perspectivas que son difíciles de captar en otras instalaciones en las que los espacios estén más cerrados.

La Dirección General de Turismo anunció que seguirá trabajando en esta nueva línea de negocio con el objetivo de seguir explorando las posibilidades que ofrece el palacio «que abre nuevas perspectivas sobre la ciudad». Según indicaron desde este área del ejecutivo regional mediante un comunicado «es un icono rompedor capaz de atraer a urbanistas, diseñadores y estudios de todo el mundo».

Así, desde la Junta, trabajaron durante los últimos meses para utilizar estas cualidades para crear una nueva línea de negocio que permita sacar partidos a las instalaciones de una manera diferente a la acostumbrada. Desde el Área de Turismo aseguraron que seguirían «explotando las posibilidades» que ofrece como escenario para proyectos audiovisuales.

El Palacio de Congresos de Plasencia no está exento de polémica. Ya se comenzó a hablar del proyecto en 2003, momento en el que Juan Carlos Rodríguez Ibarra lo convirtió en una promesa electoral que buscaba apuntalar la candidatura de la socialista Elia María Blanco en las municipales. El estallido de la crisis económica salpicó el proyecto, que no concluyó hasta el pasado verano. Las obras empezaron en 2006.

El punto que más atrajo las críticas fue, sin duda, su precio: la Junta de Extremadura invirtió en él más de 20 millones de euros. El consistorio se desvinculó de la gestión del proyecto, que pasó al Área de Turismo, como ocurre en otros espacios de similares características en la región.

Actualmente y con las instalaciones ya en uso, tanto el consistorio como la Junta defienden el proyecto como atractivo turístico y empresarial. Por ello, se han creado visitas guiadas para profesionales de la arquitectura y ha acogido eventos que van desde recitales y conciertos, como el del flautista placentino Francisco López, hasta citas de ocio, como la Gumiparty que organiza el colectivo local Megagumi, o jornadas formativas y encuentros sectoriales, como el Congreso Internacional de Turismo de Interior.

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