El obispo autoriza que se instaure en la Diócesis la figura del diácono permanente

REDACCIÓN PLASENCIA.

El obispo José Luis Retana ha firmado el decreto que autoriza la instauración en la Diócesis de Plasencia, a partir del 9 de marzo, de la figura del diácono permanente, que es un hombre que puede estar casado y que obtener el permiso para ejercer con limitaciones algunas de las tareas que desarrollan habitualmente los sacerdotes.

Según explica el Comité Nacional para el Diaconado Permanente -un organismo perteneciente a la Conferencia Episcopal y que preside Francisco Cerro, obispo de Coria-Cáceres-, pueden ejercer el diaconado permanente «hombres casados, mayores de 35 años, con cinco años al menos de matrimonio estable, que han dado testimonio cristiano en la educación de los hijos y la vida familiar». También «miembros pertenecientes a institutos religiosos o institutos seculares, mayores de 25 años viviendo en celibato».

Tras recibir una formación previa, el diácono permanente puede ejercer diferentes acciones pastorales, entre ellas asistir al obispo o al presbítero, administrar la comunión fuera de la misa y a los enfermos, las exequias, el bautismo o bendecir los matrimonios previa delegación. También puede ser autorizado a predicar la homilía y a ejercer cargos relacionados con la administración eclesial.

Al finalizar el año 2017 había en España 447 diáconos permanentes, 11 de ellos en la diócesis de Coria-Cáceres.