La nominación al premio Mies dispara las visitas al Palacio de Congresos de Plasencia

Asistentes a una de las últimas visitas nocturnas realizadas al Palacio de Congresos. :: andy solé/
Asistentes a una de las últimas visitas nocturnas realizadas al Palacio de Congresos. :: andy solé

Más de 600 personas han recorrido el edificio en mes y medio y un 60% han sido profesionales de la arquitectura y el diseño

ANA B. HERNÁNDEZ PLASENCIA.

El premio de arquitectura contemporánea de la Unión Europea Mies van der Rohe ha dado, aunque no lo ha ganado, un tremendo espaldarazo al Palacio de Congresos de Plasencia.

El tirón comenzó cuando a finales del pasado enero se hizo pública su nominación al premio. Entonces, la instalación placentina, obra de los arquitectos José Selgas y Lucía Cano, se convirtió en una de las 40 obras -de las 383 presentadas- de 17 países europeos seleccionadas como ejemplo de las tendencias de la arquitectura actual en el territorio europeo, según informó entonces la Fundación Mies van der Rohe en nota de prensa. En España, además, había otros cinco proyectos nominados: el Proyecto 14HPP en Formentera, el Centre Cívic La Lleialtat Santsenca de Barcelona, el Desert City de Madrid, House 1413 en Girona y Solo House en Teruel.

Pero después de que a mediados de pasado mes de febrero se conociera que de las 40 obras seleccionadas cinco se convertían en finalistas y una de ellas era el Palacio de Congresos de Plasencia, las visitas directamente se han disparado. Más de 600 personas han pasado por la instalación ubicada en la zona del Berrocal en poco más de mes y medio, según los datos facilitados por la responsable y coordinadora del palacio, Cristina Cano.

Cristina Cano: «El tiempo está dando la razón a quienes apostaron por su diseño y su ubicación»

Una cifra notable si se tiene que cuenta que las visitas contabilizadas desde junio de 2017 -cuando el palacio abrió sus puertas- hasta el pasado enero eran 1.422 y que, además, el 60% aproximadamente de las producidas en el último mes y medio corresponden a profesionales del sector de la arquitectura y el diseño fundamentalmente, que llegan desde puntos muy diversos de España, pero también de otros países, por lo que el interés por el Palacio de Congresos ha pasado con creces las fronteras regionales. Convirtiéndose, incluso antes de que la Fundación Mies van der Rohe diera a conocer su fallo, -lo hizo el pasado miércoles y recayó en un proyecto de Burdeos (Francia)-, en un recurso turístico de primer orden para la capital del Jerte.

Su construcción costó más de 21 millones de euros, comenzó en octubre de 2006 y culminó en junio de 2017 bajo la dirección de los arquitectos José Selgas Rubio y Lucía Cano Pinto. El emplazamiento, que ocupa una superficie de 11.338 metros cuadrados, se sitúa anexo al solar donde se ubica el recinto ferial. Y ni su anuncio, ni su ubicación, ni su coste ni su construcción han resultado indiferentes. De hecho, el Palacio de Congresos ha sido arma política en más de una ocasión.

«Toda vanguardia genera controversia, pero el tiempo está dando la razón a quienes apostaron por su construcción, su diseño y su ubicación», declara Cristina Cano. Para la que también, sin ninguna duda, «el palacio es cada vez más valorado» y no solo por los arquitectos, diseñadores y estudiantes de estas disciplinas que viajan hasta Plasencia para conocer de primera mano la creación de Selgas y Cano. También para placentinos, en particular, y extremeños, en general. Para los ciudadanos de la tierra.

Las visitas también lo ponen de manifiesto. Porque aunque las hay destinadas a profesionales, se ofertan asimismo para centros educativos y asociaciones, para turistas y para ciudadanos en general; estas últimas, las llamadas visitas nocturnas que se hacen los jueves y para las que ya hay reservas hasta mayo. Visitas que resaltan el interés cada vez mayor por conocer una instalación que también acoge eventos culturales, jornadas, congresos y seminarios «con una asistencia media del 75% del aforo», detalla la responsable de la infraestructura.

Dinamizador económico

En unas ocasiones, en el auditorio con capacidad para casi 800 plazas; en otras, en algunas de las seis salas de las que también dispone con aforos diferentes para ajustar el espacio a la participación. En todos los casos, «para favorecer a la ciudad, porque el Palacio de Congresos es un dinamizador económico de primer orden, porque el que viene a verlo se aloja aquí, como aquí, gasta en Plasencia». En el centro, en general, y en la zona del Berrocal, en particular, «porque tiene una repercusión directa en los negocios ubicados próximos, por lo que también está contribuyendo a potenciar el extrarradio».

Por eso, la coordinadora y responsable de la instalación defiende la ubicación lejana al casco histórico. Porque es una forma de favorecer otras zonas con recursos y atractivos, de potenciarlas también económicamente, «porque estamos hablando de eventos, como pueden ser congresos nacionales o internacionales, que mueven a una gran cantidad de personas, y para ello el palacio resulta muy cómodo, porque contamos en la zona con unas 600 plazas de aparcamiento».

Otros atractivos para la creación de Selgas y Cano que la Fundación Mies van der Rohe ha colocado, con su nominación, en un referente europeo de la arquitectura de vanguardia. Por eso las visitas se han disparado y por eso «el Palacio de Congresos de Plasencia será cada vez más un imprescindible atractivo turístico», concluye Cristina Cano. Porque aunque no ha logrado finalmente el premio, formará parte de una exposición itinerante que recorrerá diversos países de Europa. Su promoción internacional continuará.