Medio centenar de niños sordos reciben asistencia en Plasencia

Zona infantil de la sede placentina de Ascapas. :: David Palma/
Zona infantil de la sede placentina de Ascapas. :: David Palma

El colectivo Ascapas ofrece asistencia a menores y a adultos, así como atención psicológica y ayuda en gestiones diarias

LUCÍA SEMEDOPLASENCIA.

La Asociación Cacereña de Padres y Amigos de los Sordos (Ascapas), la más grande con este cometido en el norte del al región, ofrece asistencia a cerca de 45 niños en la actualidad. A estos se suman los adultos que acuden a Ascapas para recibir ayuda en asuntos diversos, que van desde la atención psicológica a la realización de distintos trámites diarios.

Este colectivo cuenta con cerca de un centenar de socios en la zona norte de Extremadura y también ofrece asesoramiento para las familias de los afectados, que no siempre presentan sordera total.

«Ante un diagnóstico de sordera la familia primero se alarma y eso es normal. Nosotros intentamos tranquilizarles cuando acuden a Ascapas, enseñarles primero que es posible comunicarse y, segundo, que la vida normal se puede adaptar». Así lo explica Zaira Santos, una de las técnicos e intérpretes.

Muchos de los casos que llegan a ellos lo hacen derivados del Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (Sepad), aunque otros lo hacen por otras vías.

«Nos ocupamos de la atención psicológica a las familias y a los menores si fuera necesaria. También ayuda para aprender braille, lenguaje de signos, asistencia en las tareas del colegio...», indicó Santos. En el caso de los pequeños el aprendizaje es natural y suelen hacerse rápido a estos nuevos métodos. Cada caso es diferente y requiere una atención personalizada.

En el caso de los adultos, además de otro tipo de ayudas, Ascapas ofrece 'traductores' que asisten a sus usuarios a la hora de realizar gestiones cotidianas.

El avance de la tecnología

Si bien aun queda trabajo para normalizar la sordera, Santos asegura que las nuevas tecnologías son una ayuda importante que ha facilitado las cosas.

«Los whatsapp, las videollamadas gratuitas, aplicaciones que permiten traducir el lenguaje de signos... Son muchas cosas que hacen más fácil la comunicación», explicó Santos.

Ascapas organiza cada año varios talleres destinados a dar a conocer el lenguaje de signos, la sordoceguera y el braille. Los financia Diputación de Cáceres y se realizan en distintas comarcas en cada edición, con el fin de acercar estos conocimientos a la población. Este año, serán en Cañaveral y en Malpartida de Plasencia en los meses de octubre y noviembre.