La Junta planea invertir hasta dos millones en un nuevo psiquiátrico en Plasencia

Trabajadores del hospital sociosanitario en su concentración de este lunes. :: David Palma/
Trabajadores del hospital sociosanitario en su concentración de este lunes. :: David Palma

Desde el Sepad aseguran que el actual centro continuará con su actividad, pero mejorarán los protocolos de acción y autodefensa

LUCÍA SEMEDOPLASENCIA.

La directora gerente del Sepad (Servicio Extremeño de Promoción a la Autonomía y Atención a la Dependencia), Consolación Serrano, afirmó que las instalaciones del psiquiátrico de Plasencia no solo «no van a cerrarse, bajo ningún concepto» sino que, además, desde la Junta están planeando una nueva inversión de hasta dos millones de euros que permita crear un nuevo centro con unas 120 plazas.

A esta medida se suma el compromiso de mejorar los protocolos de autoprotección actualmente vigentes, para lo que se fijarán reuniones con los distintos colectivos de trabajadores con el fin de conocer sus opiniones y necesidades.

Durante la jornada de ayer, Serrano visitó el centro con motivo de las concentraciones que parte de los trabajadores han realizado para demandar «amparo y soluciones a su inseguridad».

Deterioro en el edificio

La responsable del Sepad manifestó que considera que el encuentro con los empleados tuvo un «impacto positivo» que ha permitido empezar «a analizar los distintos protocolos vigentes, que siempre se pueden mejorar».

Los pabellones que conforman el centro psiquiátrico placentino tienen más de 50 años y muestran deterioro en algunas de sus zonas, una de las cuestiones que reivindicaban los trabajadores.

Serrano admitió que ya habían percibido esta situación y que, por eso, comenzaron a trabajar en proyectos para mejorar y renovar las instalaciones. La nueva construcción será financiada por fondos Feder en su convocatoria 2014-2020. Actualmente, se encuentran en el proceso de elaboración del plan funcional para la redacción del pliego de preinscripción.

Concentraciones

La primera protesta tuvo lugar el pasado martes y en ella los trabajadores alertaron de las malas condiciones en las que se encontraba el centro y acusaron a la administración pública de «desidia», lo que les trasladaba una sensación de «desamparo y miedo».

Las protestas surgieron tras el incendio provocado por uno de los pacientes, que prendió fuego a su colchón, y aunque no hubo heridos fue necesario trasladar a 98 pacientes a otras plantas.

El Sepad indicó que se había seguido un protocolo de autodefensa pero los trabajadores negaron este hecho. Durante la jornada de ayer, en su última concentración, una de las empleadas y portavoces, Raquel Gómez, reiteró que «aquella noche se actuó por instinto y no por los protocolos, porque directamente los trabajadores no los conocemos» y que, aunque se han hecho «algunos trabajos en el jardín», no se habían tomado otras medidas.