«El género tiende a encasillar al autor, pero yo no entiendo así la literatura»

Fernando Flores del Manzano posa junto a uno de los ejemplares de su nueva obra. :: David Palma/
Fernando Flores del Manzano posa junto a uno de los ejemplares de su nueva obra. :: David Palma

Fernando Flores del Manzano se aleja de la novela histórica y lanza una nueva obra con tintes autobiográficos

LUCÍA SEMEDOPLASENCIA.

Más de 30 ensayos y una novela histórica ('El pañuelo del coronel Rosales') pueden haber hecho pensar a sus lectores que el escritor placentino Fernando Flores del Manzano seguiría en esta misma línea, que entremezcla su formación como antropólogo e historiador con su pasión por la literatura, pero nada más lejos de la realidad.

Y es que, aunque el título de su nueva novela, 'República, siempre República' pueda dar a entender lo contrario, esta obra da el salto y pone un pie en el la llamada novela de iniciación, un género que se centra en la evolución y crecimiento de los personajes. «El género literario tiende a encasillar al autor, pero yo no entiendo así la literatura» explicó el escritor.

Algo diferente

«La historia pedía un estilo distinto, un lenguaje diferente. De hecho, retomé el proyecto después de que pasara muchos años en el cajón y rehice una parte totalmente» contó Flores del Manzano, que explicó que este método es habitual en las obras literarias.

'República, siempre República' cuenta la historia de Suso, un joven que pierde a su padre en 1999. La relación entre ambos era fría y distante, por lo que la sorpresa del joven protagonista es mayúscula cuando encuentra escondido en la vieja casa familiar un diario que su propio padre escribió. En él, cuenta su gran aventura: un gran viaje a Francia realizado en 1969 donde conoció el amor, la injusticia, el trabajo duro y a altos cargos políticos de la República, exiliados en el país vecino.

El lector conoce a la vez la historia de Suso y la de su padre, cómo estas se entremezclan y qué puntos tienen en común.

El diario es la clave de la historia, pero entre sus páginas guarda otro secreto: es un documento real, elaborado por Flores del Manzano cuando él mismo realizo el viaje del que habla en la historia. Este diario fue clave a la hora de sacar adelante la novela, que recoge «gran parte» de las vivencias reales del escritor.

Textos históricos

El placentino admite que el antiguo texto ha sido «literaturizado» y que hay partes que tienen más que ver con la ficción, pero asegura que la esencia es la misma y muchos de los sucesos no han cambiado. Por supuesto, el relato mantiene fuertes referencias a temas y contextos históricos. La herencia del sentimiento de represión y persecución en el entorno rural, el cambio de vida que supone el exilio o la forma de una persona que ha crecido en democracia de entender la libertad y la dictadura son algunos de los mensajes que el lector puede encontrar en esta novela.

En su próximo proyecto, el escritor ha asegurado que su reto pasa por dar el salto a la comedia.