Fernando Pizarro toma posesión como alcalde de Plasencia con «humildad, prudencia y orgullo»

Fernando Pizarro toma posesión como alcalde de Plasencia con «humildad, prudencia y orgullo»
Andy Solé

El alcalde inicia su tercer mandato al frente de Plasencia alabando a todos los concejales de la nueva Corporación

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

Se pudiera pensar que al ser la tercera vez que recibía el bastón de mando de alcalde, su rostro, sus gestos, sus miradas y sus palabras transmitirían tranquilidad. Pero no fue así.

Después de una entrada triunfal en un salón de plenos abarrotado, como si de un paseíllo torero se tratase, recibiendo aplausos, besos y vítores, Fernando Pizarro –precedido por su cuadrilla– se colocó nervioso y visiblemente emocionado junto al resto de ediles, al pie de las escaleras del salón que debería subir solo cuando se pronunciara su nombre. Desde ahí observó cómo se formó la mesa de edad, con los ediles de más y menos años –sus compañeros de partido Marisa Bermejo y Luis Domingo Díaz–, y se declaró abierta la sesión constitutiva del Ayuntamiento.

De nuevo sonoros aplausos le recibieron. Él fue el primero que tomó posesión de su acta de concejal. Lo hizo jurando, como el resto de ediles de su equipo de gobierno, aunque Marisa Bermejo juró y prometió a la vez, y también la concejala de Ciudadanos, Francisca García. Los seis ediles del PSOE –Raúl Iglesias, Guadalupe Aparicio, Alfredo Moreno, Eva María Nieto, Jorge Granado y Cristina Corral– prometieron sus cargos. Y también las dos ediles de Unidas Podemos, formación que llega por primera vez al Consistorio placentino. Pero Mavi Mata y Elena Mejías no repitieron las palabras que previamente el resto, algunos leyendo, otros de memoria, algunos jurando y otros prometiendo, dijeron. Ellas optaron por leer las personales promesas que habían elaborado para la ocasión y así declararon «lealtad al pueblo soberano» y también al Jefe del Estado pero «por imperativo legal».

Fue la única nota diferente en una toma de posesión en la que, obviamente, dados los resultados electorales, no había ningún margen para la sorpresa. Fueron cuatro los candidatos a alcalde, porque cada grupo municipal en la nueva Corporación –PP, PSOE, UP Y Cs– apostó por el suyo, pero los 12 ediles logrados por el PP valieron, claro, para que Fernando Pizarro fuera elegido por tercera legislatura consecutiva alcalde de la ciudad del Jerte.

Recibió con entusiasmo el bastón de mando, lo mostró ante el salón de plenos y recibió otra vez vítores y aplausos, algunos de ellos, como los de su madre, su hermana y, por supuesto, su mujer, compartiendo la emoción que el ya alcalde seguía transmitiendo.

Abrió su discurso con el escritor placentino Javier Negrete para definir la ciudad que, en términos políticos, le ha dado todo. Y recordar sus joyas, el Jerte y Valcorchero, y también su plaza, sus soportales, sus bares y sus comercios. Y también, claro, «el templo máximo de una ciudad de la democracia en el que hoy inicio mi última legislatura», dijo Fernando Pizarro.

Cuatro años más en los que, aseguró, «habrá esfuerzo, trabajo constante, generosidad, justicia, paz, sentido común y entrega de tiempo». Y también, «a mis 44 años, la humildad y la prudencia que me han enseñado mis padres». Un hombre y una mujer a los que ayer de nuevo, como en sus discursos más importantes, nombró el alcalde tratando de que las lágrimas no aparecieran en sus ojos y la voz no se le quebrara del todo. «Un padre soldador y una madre que cuidada niños para que yo pudiera estudiar» y, por eso, una vez más mostró su agradecimiento por ese esfuerzo «que me permite siempre tener los pies en la tierra».

José Antonio Hernández, Portavoz del Gobierno local. Es posiblemente el edil en el que Fernando Pizarro más confía. Por eso no solo le vuelve a entregar Hacienda, Urbanismo y Fondos Europeos, sino que también será el portavoz.

José Antonio Hernández, Portavoz del Gobierno local. Es posiblemente el edil en el que Fernando Pizarro más confía. Por eso no solo le vuelve a entregar Hacienda, Urbanismo y Fondos Europeos, sino que también será el portavoz. EL APOYO DEL ALCALDE

Sergio López Casares, concejal de Universidad y Energías. Es uno de los rostros nuevos del equipo de gobierno y el alcalde le ha dado Universidad y Energías, competencias que según ha dicho Pizarro serán clave en la nueva legislatura.

Sergio López Casares, concejal de Universidad y Energías. Es uno de los rostros nuevos del equipo de gobierno y el alcalde le ha dado Universidad y Energías, competencias que según ha dicho Pizarro serán clave en la nueva legislatura. Asume los grandes retos

Raúl Iglesias Durán, portavoz del grupo municipal socialista. Aunque con seis concejales, el socialista Raúl Iglesias está llamado a ser el líder de la oposición a Fernando Pizarro. Porque el suyo es el partido más votado al otro lado del PP.

Raúl Iglesias Durán, portavoz del grupo municipal socialista. Aunque con seis concejales, el socialista Raúl Iglesias está llamado a ser el líder de la oposición a Fernando Pizarro. Porque el suyo es el partido más votado al otro lado del PP. El líder de la oposición

Mavi Mata, portavoz de Unidas Podemos de Plasencia. Es la primera vez que UP llega al Ayuntamiento. Su continuidad en la política municipal dependerá en buena parte de la acción de esta mujer.

Mavi Mata, portavoz de Unidas Podemos de Plasencia. Es la primera vez que UP llega al Ayuntamiento. Su continuidad en la política municipal dependerá en buena parte de la acción de esta mujer. El futuro de la formación

San Juan, Gabriel y Galán, Gonzalo Hidalgo y políticos de hace 40 años, «con los que se inició la democracia un día como hoy» formaron parte ayer del discurso elegido por Fernando Pizarro para iniciar su tercera legislatura con su tercera mayoría absoluta, «con humildad, prudencia y orgullo», repitió, «para continuar conquistando una mejor Plasencia para todos».

Un objetivo, dijo, que quiere alcanzar con los 20 concejales que junto a él forman ya la nueva Corporación municipal y a los que ayer fue alabando uno a uno, tanto a sus compañeros de bancada como a los de la oposición, destacando las que él considera que son sus mejores virtudes y cualidades «para continuar dando gloria a Plasencia». Pero si especiales por estar personalizadas fueron las palabras que dedicó a todos, emotivas fueron especialmente las destinadas al concejal José Antonio Hernández, el número 3 de su candidatura pero al que ayer, una vez más, definió como «el mejor», para dejar claro, también una vez más, su respaldo sin fisuras a quien ha sido posiblemente su mayor apoyo en sus años de alcalde y el que lo continuará, a buen seguro, siéndolo. Ninguno de los dos, ni Pizarro ni Hernández, logró retener las lágrimas en ese momento.

Después de cuatro años

Como tampoco lo hicieron otras tres ediles del PP, Maite Díaz, Isabel Blanco y Flor Conejero, muy emocionadas ayer durante el ahora, el antes y el después de la toma de posesión, y también por las palabras de cariño que ayer escucharon por parte de Fernando Pizarro. Como también lo fueron las destinadas al resto de ediles de su equipo de gobierno: Marisa Bermejo, Luis Domingo Díaz, Belinda Martín, Sergio López, Luis Miguel Pérez Escanilla y Álvaro Astasio.

Pero quizás si esta legislatura parece a priori especialmente importante para alguno de los concejales del PP ese es David Dóniga. «Llevamos 16 años de trabajo juntos, siempre has asumido las responsabilidades que se te han dado, esta vez más complejas que las anteriores, pero Dios llama a los mejores para sus batallas más difíciles», le dijo ayer Fernando Pizarro, dejando entrever que quizás a Dóniga le esperan en un futuro responsabilidades aún más complejas. Las palabras que ayer el alcalde le dedicó, tal vez, solo fueron de halago para quien le lleva acompañando muchos años en política. Pero, acaso, y en la línea de su sorprendente elección como número 2 de la candidatura del PP, vaticinan los futuros cambios para el que será primer teniente de alcalde en el equipo de gobierno de una formación en la que Pizarro no repetirá como candidato a la alcaldía.

Ambos, como el resto de ediles del PP y también el socialista Raúl Iglesias, lucieron trajes oscuros y corbata. Los otros dos ediles del PSOE, americana sin corbata. Y Alfredo Moreno, además, lució deportivas como Elena Mejías, que vistió de negro. El color que menos se vio ayer entre las concejalas, que eligieron diferentes estilos y tonos pero entre las que destacó, si algún color lo hizo, el blanco. El elegido por Francisca García, Maite Díaz y Belinda Martín, coincidiendo en la elección con Cristina Teniente, la representante del PPde Extremadura que ayer, como hace cuatro años, acompañó a Fernando Pizarro en su toma de posesión, aunque entonces eligió el negro.

Pero más allá de colores y modelos, las 11 mujeres que ayer se convirtieron en concejalas han hecho historia. Porque forman parte de la primera corporación de la democracia en la que las mujeres son mayoría. Y, además, de las que dependerá en buena parte la oposición de Fernando Pizarro. La que empezará en breve, tras las felicitaciones y sonrisas que caracterizan el acto de constitución.

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