Una Feria desigual para los hosteleros

Los tamborileros ayer junto a las terrazas que volvieron a sustituir a las barras de Feria. :: andy solé/
Los tamborileros ayer junto a las terrazas que volvieron a sustituir a las barras de Feria. :: andy solé

Aseguran que solo el sábado trabajaron bien porque hubo numeroso público en los diferentes escenarios de las fiestas Los establecimientos del Berrocal reclaman que se lleven actividades a su zona

ANA B. HERNÁNDEZ

plasencia. Nunca llueve a gusto de todos y esta Feria no iba a ser ninguna excepción. Los hosteleros creen que ha sido desigual, que no en todas las zonas de la ciudad se ha trabajado igual y que en eso ha tenido mucho que ver la concentración de actividades en el centro. Especialmente de la mano de los conciertos gratuitos que se han desarrollado desde el miércoles hasta el sábado incluido.

«Entendemos que el día que se abre la Feria, el miércoles, se celebre un concierto gratuito en la Plaza Mayor, pero no que todos sean allí», señala un hostelero del entorno del recinto ferial. «No puede ser que la plaza de toros, por ejemplo, esté vacía miércoles, jueves y viernes, y que no se piense en celebrar un concierto en este escenario o, incluso, en la caseta municipal en el propio recinto ferial», añade.

Desde su punto de vista, como del de los feriantes, llevar actividades a estos escenarios hubiera posibilitado que no solo el sábado hubiera sido un día de feria real para ellos. «Porque el miércoles, jueves y viernes no hemos trabajado apenas», afirman.

En realidad, el sábado, ha sido el día grande para todos. Para hosteleros del centro y del entorno del Berrocal. No solo porque fue el día elegido por muchos comarcanos para disfrutar de la Feria placentina, y su presencia se notó, sino también porque «el cartel de la gran corrida del sábado atrajo a muchísima gente de fuera que llenó bares y restaurantes de casi toda la ciudad».

Por eso, el sábado ha sido el mejor día para los hosteleros. También para los de la zona centro, porque las cañas del jueves comenzaron de forma tímida y las del viernes, aunque un poco mejor, tampoco registraron las grandes aglomeraciones que el sábado fueron una realidad tanto a la hora de las cañas en el centro como por la noche en el recinto ferial del Berrocal. Aunque desde el punto de vista del público, resultaron atractivas especialmente en unas jornadas en las que las suaves temperaturas acompañaron y mucho.

Aun así, hosteleros del centro aseguran que estas ferias han sido malas, en unos casos, y regulares en otras. «Lo cierto es que desde 2016 han ido a menos, al menos en mi caso, porque se ha venido produciendo desde entonces un descenso paulatino de público», dice una hostelera del centro.

Los feriantes, por su parte, además del sábado, confían en que hoy lunes, día del niño, también resulte positivo para sus diferentes atracciones, así como para los numerosos puestos de comidas y bebidas que se han instalado y los de mercadillo. Porque el descenso de precios hará que vuelvan los que ya han estado y los que ayer regresaron de sus vacaciones en el gran puente que suponen las ferias.