Fallece Pepe Mariño, el primer alcalde de la democracia de Plasencia

La capilla ardiente para despedir a José Luis Mariño Roco se ha instalado en el salón de plenos del Ayuntamiento de Plasencia/DAVID PALMA
La capilla ardiente para despedir a José Luis Mariño Roco se ha instalado en el salón de plenos del Ayuntamiento de Plasencia / DAVID PALMA

El salón de plenos acoge la capilla ardiente y las banderas ondean a media asta en el Ayuntamiento

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

Maestro de profesión y político vocacional, Plasencia se ha despertado esta mañana con la noticia de la muerte de José Luis Mariño Roco, primer alcalde placentino de la democracia. Falleció anoche a los 80 años. Las banderas ondean ya a media asta en la fachada consistorial y el salón de plenos acoge la capilla ardiente para que todos los placentinos que quieran puedan mostrar sus respetos a un hombre muy querido y popular que estuvo al frente de la ciudad durante tres legislaturas consecutivas desde 1979, aunque la tercera no la terminó. Aun así regresó al Ayuntamiento en una cuarta y fue concejal de Urbanismo en el primer gobierno de José Luis Díaz. El funeral por la muerte de Pepe Mariño será a las 11 horas de mañana en la iglesia del Salvador.

«Sentimos mucho la muerte de un hombre, Pepe Mariño, que construyó los cimientos de la democracia en Plasencia», ha dicho el alcalde, Fernando Pizarro, quien ha querido recordar que este primer regidor de la democracia fue también el impulsor de algunos institutos de la ciudad, durante su etapa además se terminó una de las obras de ingeniería más importantes de Plasencia, como es la presa, y mejoró y amplió posiblemente uno de sus lugares preferidos, como es el parque de Los Pinos «hasta convertirlo en una seña de identidad de Plasencia», en palabras de Pizarro.

Los placentinos tendrán la oportunidad de dar el último adiós a Pepe Mariño en la capilla ardiente instalada en un salón de plenos en el que durante tantos años estuvo y motivo por el que, coincidiendo con la celebración el pasado abril de los primeros 40 años de democracia, una calle de la ciudad llevará su nombre. La placa de la misma se la entregó la pasada primavera Fernando Pizarro en su casa, donde se le rindió ya a Mariño un pequeño reconocimiento por su larga labor al frente del Ayuntamiento. «Le agradecimos su trabajo a un hombre culto y con mucho carácter, que le permitió defender los intereses de los placentinos«.