Cuatro años de la ZEPA urbana que protege al cernícalo primilla en Plasencia

Cernícalo primilla en el hueco de una fachada. :: Hoy/
Cernícalo primilla en el hueco de una fachada. :: Hoy

La declaración de zona protegida urbana llegó en 2014 par asegurar el mantenimiento de las colonias de estos pájaros en la capital del Jerte

LUCÍA SEMEDO PLASENCIA.

Extremadura es una de las pocas regiones de Europa que puede hacer alarde de la biodiversidad dentro de los propios núcleos urbanos, especialmente en cuanto a ornitología se refiere.

En este caso, la capital del Jerte es una de las ciudades escogidas por las aves para su descanso en determinados meses del año, lo que le valió la declaración de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en febrero de 2014, hace más de cuatro años.

Concretamente, Plasencia acoge a un tipo muy concreto de ave, el cernícalo primilla, que también escoge destinos como Cáceres o Trujillo para anidar. La particularidad de este pájaro reside en que se trata de un animal que escoge con frecuencia los huecos de los edificios que le procuran cobijo y frescor para construir sus nidos y criar a sus polluelos.

El cernícalo, la cigüeña y la graceta común son las especies protegidas por la Zepa en la ciudad

De esta forma, la ZEPA placentina se encuentra en el casco histórico, incluyendo monumentos como el conjunto catedralicio. Esto asegura que los ejemplares de cernícalo primilla que nazcan en la zona están protegidos por la Junta de Extremadura y los edificios deben acogerse a cierta normativa que permite respetar la situación de las aves y no alterar su actividad. Esto hace, por ejemplo, que ciertos espacios de la catedral de Plasencia, concretamente de sus cubiertas, no puedan ser visitados a partir de febrero y marzo, momento en el que los pájaros comienzan a anidar.

Hay muy pocas aves que se desenvuelvan tan bien en los espacios urbanos como el cernícalo primilla, por lo que este proyecto ayuda a conservar la biodiversidad minimizando los obstáculos con los que la especie pueda encontrarse. Sin embargo, esta no es la única especie protegida en el área placentina, sino que la normativa también afecta a las cigüeñas que habitan en la ciudad, especialmente en la Catedral y Santo Domingo.

Otra de las zonas placentinas afectadas por esta Zepa es el Cachón, donde anidan numerosas colonias de garceta común.

El número de cernícalos decrece en Europa en los últimos años, poniendo en riesgo la especie

El caso del cernícalo primilla, sin embargo, es uno de los más preocupantes ya que sus colonias registraron un marcado declive durante los últimos años en Europa. Se trata de animales gregarios pero que también son vulnerables y ven reducido su hábitat con la reforma de los edificios, que eliminan los pequeños recovecos donde anidan.

Estos atractivos ornitológicos, puestos en valor en certámenes como la Feria de Turismo Ornitológico de Monfragüe (FIO), sitúan a Plasencia en el mapa del avistamiento de aves a nivel nacional y también internacional.