Crisol alcanza ya a 135 vecinos de La Data en riesgo de exclusión social

Alumnos de la escuela taller enmarcada en el programa Crisol en una imagen de archivo. :: hoy/
Alumnos de la escuela taller enmarcada en el programa Crisol en una imagen de archivo. :: hoy

La iniciativa de la Junta para los barrios más desfavorecidos comenzó a desarrollarse en la ciudad el pasado abril

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

El objetivo es alcanzar la reinserción socieducativa de personas en riesgo de exclusión social. Este es el fin del programa Crisol (Crecimiento e inserción sociolaboral), una iniciativa a la que la Junta destina 185.000 euros y que el Ayuntamiento cofinancia en el apartado de personal con 12.500 euros, según los datos facilitados por Flor Conejero, concejala de Servicios Sociales. Hasta el momento, desde que comenzó a funcionar el pasado abril, son 135 las personas atendidas en Crisol.

De todos ellos se ocupan las tres técnicas contratadas para desarrollar un programa que espera superar los 140 usuarios en sus dos años de ejecución. En el caso de Plasencia, vecinos de La Data, porque es la barriada elegida por la Junta para llevar a cabo la iniciativa en la ciudad, de la misma manera que se desarrolla en otros barrios desfavorecidos de diversas ciudades de la región.

Por eso, ser vecino de La Data y estar en riesgo de exclusión social son los dos requisitos que se exigen para formar parte de Crisol, según ha detallado Marta Roncero, educadora social y coordinadora del proyecto Crisol en Plasencia.

Junto a sus compañeras Nazaret Calle (educadora) y Alba Sánchez (trabajadora social) son las tres técnicas que desarrollan el programa en la ciudad y que, a través de él, dan una atención individualizada y personalizada a cada uno de sus usuarios, con el fin de que adquieran las competencias precisas para abandonar el riesgo de exclusión.

Lo hacen bien dando clases de alfabetización a quienes las necesitan, realizando las solicitudes y matrículas oportunas en Educación para Adultos para aquellos que requieren obtener el título de graduado escolar o preparándoles para entrevistas laborales a los que ya cuentan con la formación precisa y que lo que necesitan es encontrar un empleo. Y también proporcionando formación y prácticas a otros más.

Estos últimos, una quincena según los datos facilitados por la coordinadora, empezaron el pasado día 4 de junio en una escuela taller en la que están recibiendo formación en jardinería, pintura y limpieza de la mano de Ajmerex, que también colabora con la Junta en Crisol. Estos usuarios, mayores de 16 años, que perciben la renta básica y que tienen cargas familiares, tienen en esta primera escuela taller seis meses de formación y otros tres de prácticas en empresas.

Plan de barrios

«Pero habrá otra escuela taller», ha garantizado Flor Conejero, para que más usuarios del programa Crisol puedan obtener una formación que haga posible su acceso a un puesto de trabajo y, por tanto, su reinserción en la sociedad. Todo con el objetivo de que puedan ser autónomos y dejar de percibir ayudas para vivir.

Por eso, no hay un perfil concreto más allá de los requisitos generales establecidos para participar en el programa y, por eso también, las técnicas contratadas, que además realizan labores de mediación en el barrio, atienden desde menores a personas de más de 50 años.

Hasta el momento, han sido seis los usuarios de Crisol que han encontrado un empleo, según Marta Roncero, que confía en que otros más hallen una salida laboral tras su paso por un programa que, como reconoce la edil de Servicios Sociales, sigue la senda que años atrás se llevó a cabo con el denominado entonces plan de barrios, que comenzó en 2005 y que se prolongó hasta 2011. Entonces, como ahora Crisol, también destinado a La Data con acciones centradas en la formación y en la integración de los desempleados en riesgo de exclusión.