San Gil continúa trabajando para ser el primer municipio plenamente inclusivo

Instalaciones de Placeat en San Gil, con más de 45 años de actividad. :: Andy Solé/
Instalaciones de Placeat en San Gil, con más de 45 años de actividad. :: Andy Solé

La alcaldesa destaca la necesidad de adaptar más el medio físico y la documentación administrativa para mejorar

LUCÍA SEMEDO PLASENCIA.

La entidad local menor de san Gil, dependiente de Plasencia, encabeza la lista de municipios con mayor número de personas con discapacidad intelectual. Según los datos que aporta su alcaldesa, Esther Sánchez, se trata de más del 20% de los habitantes de la localidad los que presentan alguna discapacidad congestiva. Estas cifras reflejan una realidad que está ligada a la fundación del propio pueblo y es la sede que Placeat, la asociación de personas con discapacidad intelectual, tiene en este municipio. Este colectivo ha sido, precisamente, el que ha propuesto que San Gil se presente como el primer municipio español plenamente inclusivo.

«San Gil se fundó hace 48 años y Placeat hace 46», explicó Sánchez, «eso ha hecho que la gente haya convivido desde el principio con esta realidad. San Gil practicaba la plena inclusión antes de que el término fuera inventado».

Así, Sánchez explicó que la residencia de Placeat es un punto «esencial en San Gil, que no se entiende sin ella y sin sus usuarios». Además, este centro ha estrenado hace poco el albergue ubicado en el término municipal de esta entidad, primer centro de estas características gestionado por personas con discapacidad intelectual.

Tres ejes

La alcaldesa explicó que la inclusión que se vive en San Gil depende de tres ejes principales para facilitar la vida de las personas con discapacidad intelectual.

El primero es contar con una administración inclusiva. «Trabajamos con la Oficina de Accesibilidad de Extremadura para dar a todos los trabajadores de Ayuntamiento formación específica». En el caso de San Gil, que cuenta con cerca de 200 habitantes, el Consistorio no cuenta con personal fijo, por lo que esta formación llega a una gran cantidad de trabajadores eventuales.

A esto se suma la adaptación de la documentación, con formularios accesibles cognitivamente «traducidos por esta oficina», explicó Esther Sánchez. «De esta forma, estas personas tienen mayor autonomía en cuestiones tan esenciales y cotidianas como afrontar la documentación en un Ayuntamiento».

Paralelamente, Sánchez indicó que los otros ejes hacen referencia a la accesibilidad natural del terreno, «sin cuestas ni espacios complicados», y la aceptación social, «que ve la diferencia de estas personas no como algo extraño, sino como algo normal dentro de las diferencias entre unas personas y otras.

Esther Sánchez afirmó que continuarán lanzando iniciativas para hacer llegar el mensaje de la «naturalización de esta realidad».