Colocan búhos en el mercado de Plasencia para espantar a las palomas

Imagen de los búhos que se han colocado en el tejado de la plaza de abastos. :: david palma/
Imagen de los búhos que se han colocado en el tejado de la plaza de abastos. :: david palma

«Beben en la torre de refrigeración con la que se climatiza la plaza de abastos», explica Luis Miguel Pérez Escanilla

ANA B. HERNÁNDEZ

plasencia. Cuatro búhos de plástico a los que el viento mueve la cabeza, y que el Ayuntamiento ha adquirido por 64 euros en un comercio de la ciudad, se han colocado en el tejado del mercado de abastos para espantar a las palomas. «Y la medida está dando resultado», asegura el concejal de Salud Pública, Luis Miguel Pérez Escanilla.

La decisión de buscar una fórmula para evitar que las palomas se acercaran al tejado del mercado se adoptó después de comprobar que estas aves bebían de la torreta de refrigeración que sirve para climatizar la plaza de abastos.

Evitar la legionela

«El sistema de drenaje que tiene la torreta permite que en un punto se vea el agua y que se pueda acceder a ella, y es el que han utilizado las palomas para beber, aunque está tapado con una rejilla», explica Escanilla. «En uno de los controles de este agua que hacemos para comprobar su estado, se constató que había heces y plumas de palomas; por eso había que buscar una medida para alejarlas de este agua».

No solo porque el agua debe estar limpia y en buenas condiciones, «sino porque las heces son restos orgánicos de los que se alimentan bacterias como la legionela, que es la que buscamos en estos controles», añade el también edil de Servicios Municipales.

Por eso, con el fin de evitar que las palomas se acerquen a la torre de refrigeración y ensucien un agua que sirve para climatizar el mercado de abastos, se han colocado los cuatro búhos. Llevan instalados poco más de una semana y «ya estamos constatando que las palomas han dejado de acudir a la torre de refrigeración para beber, con lo que el problema por el momento está resuelto». La medida preventiva elegida, «con el objetivo prioritario de evitar la legionela, está sirviendo», concluye Escanilla.