Cáritas acogió en Plasencia a casi 700 personas el pasado año

Entrada del centro de acogida temporal. :: Hoy/
Entrada del centro de acogida temporal. :: Hoy

El centro de asistencia temporal (CAT) cuenta con 24 plazas para hombres, 4 para mujeres y 2 para personas de edad avanzada

LUCÍA SEMEDOPLASENCIA.

El centro de acogida temporal de Cáritas Diocesana atendió en 2018 a un total de 694 personas, de los que el 88% eran hombres y el 12% mujeres. Así lo explicó Consuelo Izquierdo, la psicóloga del proyecto 'Volver a ser', que tiene como fin reintroducir a los usuarios de las instalaciones en el mercado laboral con el fin de que puedan tener una vida autodidacta.

Cáritas Diocesana gestiona estas instalaciones junto con otras en Don Benito, que registran cifras similares. La forma de acceder a ellas es variada, según explica Izquierdo: «A veces son las personas que se quedan sin hogar las que acuden directamente a nosotros y otras se nos derivan de instituciones como los servicios sociales u otras organizaciones». El centro tiene 24 plazas para hombres, 4 para mujeres y 2 para personas de edad avanzada.

El perfil más abundante en las instalaciones es el del varón entre 35 y 50 años de edad

Mismos perfiles

El perfil del centro continúa siendo el mismo que en los últimos años: hombres de entre 35 y 50 años que acuden al centro solos. Normalmente están presenten en los distintos casos enfermedades mentales o adicciones, aunque Izquierdo ha querido ser tajante sobre esto: «Muchas veces es el vivir en la calle lo que empuja a estas personas al consumo. Por eso no siempre las adicciones son la causa, sino el resultado de no tener vivienda». La psicóloga quiso añadir también que en los últimos años han percibido un aumento de gente joven «en torno a los 20 años de edad, algo impensable hace años».

En el caso de las mujeres es distinto. Primero, porque el centro solo tiene 4 plazas, por lo que el volumen de casos siempre será menor. Pero también, según explicó Izquierdo, se debe a que ellas suelen tener más apoyos familiares, una cuestión «muy relacionada» con las funciones que socialmente la mujer suele adquirir en el hogar. «Es más fácil que sean de ayuda en casa de un pariente», explicó Izquierdo, que añadió que «ellas suelen acudir al centro en pareja».

El proyecto 'Volver a ser' que Cáritas realiza en el centro tiene como fin reinsertar a los usuarios al mercado laboral y a la vida independiente. Tiene varias fases, aunque no todos las terminan ni las realizan en el mismo periodo de tiempo porque «nos amoldamos a las metas de cada uno» explicó Izquierdo.

Se inicia con un análisis de la situación en la que llegan al centro con el fin de ofrecer el asesoramiento necesario. Después, se establecen las metas a las que cada usuario quiere llegar y se les proporciona ayuda relacionada con las mismas: elaboración de currículum, asesoramiento laboral... Por último, aquellos que lo necesitan acceden a un piso que supone un trampolín para la vida autónoma, tutelados por los responsables de esta institución.