Antonio Fernández: «La fotografía me ayuda a expresarme y sentirme vivo»

El fotógrafo placentino Antonio Fernández en una exposición que realizó en Las Claras. :: andy solé/
El fotógrafo placentino Antonio Fernández en una exposición que realizó en Las Claras. :: andy solé

Este placentino ha logrado que una imagen suya sea premiada en el Wildlife Photographer of the Year de Londres

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

45.000 instantáneas, 95 países, 100 ganadores, nueve españoles y un extremeño. Son los números que hacen que lo alcanzado por el placentino Antonio Fernández vaya más allá de un premio. Es un reconocimiento por parte de uno de los concursos de fotografía de naturaleza más importantes del mundo, si no el que más.

Se trata del Wildlife Photographer of the Year, que organiza el Museo de Historia Natural de Londres. Este año entre sus 100 ganadores hay nueve españoles. Y uno de ellos es el placentino Antonio Fernández, que ha logrado un reconocimiento en este importante certamen, en el que han participado 45.000 imágenes elaboradas por fotógrafos de 95 países repartidos por el mundo.

'Bosque sobre un árbol' o 'Forest on a tree', de Antonio Fernández, ha ganado un accésit en la categoría 'Plantas y hongos'. Su imagen, como el resto de las reconocidas en la edición, se mostrarán ahora en una exposición que recorrerá 60 países, entre ellos España.

«En un día soleado no salgo a hacer fotos, las luces son duras y las sombras son feas»

«Es una satisfacción muy importante lógicamente, porque son pocos los españoles que han tenido este reconocimiento; y ahora, ver que tu fotografía está entre las elegidas y que va a recorrer 60 países es algo muy emocionante», señala Antonio.

Aunque este arquitecto técnico de profesión hace fotos desde que era pequeño, hace 14 años que comenzó a dedicar cada vez más tiempo -ahora más de una hora al día- en lo que se ha convertido en su pasión. «La fotografía me ayuda a expresarme y a sentirme vivo», deja claro. Es la manifestación de una vertiente artística que, en realidad, siempre le ha acompañado. No en vano, durante años recibió clases de pintura y pintó.

Sin embargo, de la mano de la fotografía ha podido compaginar su necesidad de arte con otra de sus grandísimas aficiones, que es viajar. «De hecho, empecé a hacer fotos, sobre todo, porque quería llevarme recuerdos de los impresionantes paisajes que veía». Y, por eso, primero fueron paisajes, en general, y después, naturaleza, en particular. Una categoría fotográfica en la que se ha especializado y en la que se está convirtiendo en un maestro. Lo acredita el premio de Londres, que es el último recibido, el más importante hasta el momento, pero no el único. Antonio Fernández acumula ya más de una docena de reconocimientos dentro y fuera del país. Espaldarazos que agradece pero que no cambian un ápice su pasión. «Sin ellos, seguiría haciendo fotos igual». Y muy posiblemente también, centradas en la naturaleza.

«Es un tipo de fotografía que me ayuda a concentrarme, porque me planteo el reto de tener que sacar una imagen de algo efímero», explica. «Porque en pocos minutos puede cambiar la luz, puede empezar a llover, pueden aparecer nubes...». Y no todos los instantes le valen. De hecho, para obtener ese detalle capaz de expresar la grandeza del todo que tiene ante el objetivo de su cámara, Antonio investiga, analiza los posibles incidentes, dedica tiempo a la previsión... Porque necesita nubes, niebla, agua... «Los cielos azules no me gustan, en un día soleado no salgo, porque las luces son duras y las sombras son feas». Y el quiere la luz tenue que provocan las nubes y que hace que los que vemos sus instantáneas podamos vislumbrar la belleza de un paisaje y después, cada uno, procesar a su manera las emociones que la imagen genera.

Sentimientos dispares que también persigue el autor. Posiblemente muy diferentes de los que le llevaron a él a elegir ese detalle único en ese momento concreto de un día marcado en rojo en su calendario. Sentimientos que le impiden a su vez elegir una imagen entre las miles que ya ha tiene en su archivo. Aunque, «posiblemente, mis preferidas son las que más me ha costado hacer o las que he hecho con amigos que ya no están conmigo, y que no podrán acompañarme en el siguiente viaje».

Sin trampa ni cartón

Los que le han llevado ya a una buena parte de lugares diferentes, a paisajes excepcionales como los que ha encontrado en Finlandia e Islandia -dos de sus destinos preferidos- y los que próximamente marcarán su visita a los parques nacionales de Estados Unidos. Esos que aún se le han resistido, que no ha podido observar a través de su cámara y de los que quiere extraer también ese detalle único que permita a los demás después apreciar la diversidad de su flora y el colorido inmenso de sus elementos naturales.

Los que capta con su cámara «sin trampa ni cartón». Antonio Fernández quiere dejar claro que «en todas las fotografías que hago no hay manipulación alguna, que si la hubiera te echarían para atrás en cualquier certamen, porque piden el archivo original, por lo que no hay ningún retoque, se trata de una fotografía purista».

Es la que se puede contemplar en su página web (antoniofernandezphoto.com) y la que le ha valido ya no pocos reconocimientos. La que seguirá siendo su pasión y a la que continuará dedicando buena parte de su tiempo. Aunque no se plantee vivir de ello. «En España no es posible, no se valora este trabajo; quizás en otros países, sí».