El obispo de Plasencia Amadeo Rodríguez, nuevo obispo de Jaén

El obispo de Plasencia Amadeo Rodríguez, nuevo obispo de Jaén

Procedente de la Diócesis de Badajoz, permanecía en la capital del Jerte desde agosto de 2003

HOY.ES

El obispo de Plasencia Amadeo Rodríguez Magro ha sido nombrado obispo de Jaén, según aseguran fuentes placentinas y ya ha lazando la la publicación Religión Confidencial, que asegura que este nombramiento, junto con el de monseñor Gerardo Melgar Viciosa, hasta ahora obispo de Osma-Soria, como obispo de Ciudad Real, "acelera el proceso de cambio en el mapa del episcopado español y va consolidando algunas tendencias de influjo en las designaciones episcopales".

Según informa también esta publicación, que habla de "revolución en el mundo episcopal español", la designación de Amadeo Rodríguez para Jaén, cuenta con el aval del Secretario General de la Conferencia Episcopal, el extremeño José María Gil Tamayo, y también ha sido apoyado por el cardenal Ricardo Blázquez.

Amadeo Rodríguez nació hace 70 años en San Jorge de Alor, realizó sus estudios sacerdotales en el Seminario de Badajoz, y fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1970, donde también ha sido una persona muy querida.

Su primer destino pastoral fue el de coadjutor de la parroquia emeritense de San Francisco de Sales, de la que posteriormente (1977-1983) sería párroco. Después de obtener la licenciatura en Ciencias de la Educación, fue nombrado vicario episcopal de Evangelización y director del Secretariado Diocesano de Catequesis, que simultaneaba con la vicaría de Mérida.

Rodríguez fue también profesor del Seminario, de Bachillerato, de la Escuela de Formación del Profesorado de Badajoz y del Centro Superior de Estudios Teológicos. Entre 1988 y 1992 desempeñó el cargo de secretario general del Sínodo Pacense.

Desde 1996 fue canónigo de la Catedral de Badajoz y Deán del Cabildo Metropolitano desde noviembre de 2002.

A su toma de posesión como obispo de Plasencia, acudieron unas 1.700 personas que le acompañeron en el acto de la catedral placentina. Del acto se encargó el Nuncio, el embajador del Papa en España, entonces monseñor Manuel Monteiro de Castro, y que contó con la presencia de 31 obispos del país, unos 300 sacerdotes, el secretario de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez, y diversas autoridades, entre las que destacaba el presidente de la Junta, Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Poco tiempo después de su toma de posesión, reconoció en una entrevista a HOY que se había enamordo de Plasencia, y que su Diócesis era "la más bonita de España".

"Me siento de Plasencia. Siempre me he integrado con facilidad allí donde he llegado, porque me abro a los demás y estos me acogen. Pero, en este caso, el mérito es de Plasencia, porque es una ciudad enormemente acogedora. Lo es mucho, al menos, con el obispo. Por ello, me siento en casa y en familia. Además, yo me he enamorado de esta Diócesis. Lo digo siempre a todo el mundo: la mía es la más bonita de España", declaró entonces.

Además, siempre se mostró partidario de que Guadalupe fuera devuelta a Extremadura, concretamente a la diócesis de Plasencia, y no dudó en hablar sobre el tema con el arzobispo de Toledo. "De la Iglesia que hoy la cobija, la de Toledo, con tanto cariño y esmero, esperamos generosidad y grandeza para que pueda cumplirse esta vieja aspiración de la madre y de los hijos. Sería una hermosa forma de completar la historia que está haciendo día a día el pueblo extremeño, que tiene como centro y símbolo a la Virgen de Guadalupe", dijo en una homilía celebrada en Guadalupe un año después de su toma de posesión.