Una escapada al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Aínsa./
Aínsa.

Las mejores rutas de senderismo para perderse entre pueblos de piedra y naturaleza intacta

ÁLVARO ROMERO

Al norte de la provincia de Huesca, limitando con Francia, en el corazón de los Pirineos se haya el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, un remanso de tranquilidad y naturaleza que atrae turistas de toda Europa, seducidos por la belleza del terreno.

Lo primero es buscar un buen lugar para alojarse, lo mejor es que lo hagas cerca de Aínsa, un pueblecito espectacular, elegido como uno de los más bonitos de España y sus razones tiene. En el propio Aínsa no siempre es fácil encontrar un lugar para dormir y menos para aquellos que busquen una opción económica.

Ficha

Dónde Alojarse: Casa Dueso (en Pueyo de Araguás)

Dónde Comer: La Tea, La Crepería

Un rincón especial: Cascada de Sorrosal (Broto)

Rutas de senderismo: Cola de Caballo, Cañón de Añisclo, Valle de Pineta

Pueblo más bonitos: Aínsa, Torla

Te proponemos una casa rural que por ubicación y relación calidad/precio es perfecta para alojarse, se trata de Casa Dueso, localizada en Pueyo de Araguás. El Pueyo, se encuentra a tan solo cinco kilómetros de Aínsa, cuenta con apenas dos o tres calles pero su encanto es superlativo. Todas las casas son de piedra con claro sabor medieval, con balconadas decoradas con flores y donde tan solo viven entre 35 y 40 habitantes, afirmó Emilia, propietaria de Casa Dueso. El Pueyo ofrece, además, unas vistas panorámicas al Pirineo inolvidables.

De nuevo en Ainsa, como centro neurálgico del viaje se observan varios letreros en la carretera principal que conducen a los sectores de entrada al parque nacional. Los principales, Sector Ordesa, Sector Pineta y Sector Añisclo. Tres lugares perfectos para acercarse con el coche e iniciar las diferentes rutas de senderismo que facilita el terreno y disfrutar de su belleza.

Una escapada de fin de semana que te hará olvidar el bullicio de la ciudad. El pueblecito medieval de Ainsa es digno de visitar a fondo, es recomendable dejar el vehículo en la carretera principal, lugar donde podréis encontrar varios aparcamientos. Una escalera facilita el acceso al casco histórico, atraviesas el arco y pareces entrar en otra época, calles empedradas que van a parar a la Plaza Mayor, una de las más bellas de España.

Entre los soportales de la plaza, rodeada de arcos, los restaurantes que plagan la plaza exhiben sus cartas. Es el sitio más turístico del pueblo. Normalmente ofrecen productos de la zona, entre los que destacan carnes y hongos. Los precios más o menos unánimes, rondan los 15 euros el menú, te recomendamos probar el restaurante La Tea, que también es pizzería y que se ubica en la misma Plaza Mayor.

Junto a la plaza se halla el castillo, y en su interior se encuentra la oficina de turismo, lugar donde te pueden explicar que ver en la zona y que rutas de senderismo hacer para disfrutar del parque. El río Ara atraviesa el Pirineo Aragonés y también pasa por Aínsa, dotando de aún más belleza a la región con sus aguas limpias y frías.

Sector Ordesa

A 58 kilómetros de Ainsa se parte dirección Torla por la carretera N-260 en busca de entrar al parque nacional por la zona oeste. En el camino encontrarás pueblos que merecen la pena visitar, eso sí, ninguno como Aínsa, el más bonito de la región. El primero de ellos es Boltaña, su casco antiguo sigue el estilo que marca la zona, donde la piedra en la protagonista y los balcones se llenan de flores, tendrás que subir cuestas para alcanzar la plaza principal, pero la recompensa final es significativa.

Tras Boltaña, continuando por la misma carretera se pasa por Fiscal, otro de los municipios destacados. Tras él, Asín de Broto, desviándote ligeramente de la carretera principal; Sarvisé y Broto. Broto es parada obligatoria, un alto en el camino para hidratarte en cualquiera de sus numerosos bares y restaurantes, y visitar la espectacular cascada de Sorrosal.

Sorrosal se ve desde la carretera, un salto de agua que cae desde la pared de la montaña, cuya belleza es indudable. Puedes aparcar en Broto y alcanzar el objetivo a pie, un sendero bien señalizado paralelo al río Ara conduce hasta allí, en escasos 10 minutos estarás bajo la cascada, desde allí te parecerá aún más espectacular, un lugar que merece mucho la pena.

Tras disfrutar de Sorrosal sigue tu camino hasta Torla, el último centro neurálgico antes de llegar a la pradera de Ordesa y Monte Perdido. Torla es un pueblecito muy bonito, pequeño pero estético, uno de los más bonitos del recorrido. Te aconsejo que subas al casco histórico y te pierdas por sus calles, visites la iglesia y disfrutes de las vistas. Torla es bonito desde dentro y desde fuera, su silueta se integra perfectamente con el entorno.

Torla es el punto de partida antes de entrar en Ordesa, si tienes alguna duda puedes consultar en el centro del visitante que se encuentra junto al parking principal. Dejando Torla se sigue la carretera entre montañas, paredes verticales inmensas que dirigen el asfalto hasta llegar a la pradera de Ordesa y Monte Perdido, un lugar habilitado para estacionar el vehículo y partir a pie.

En la pradera también encontrarás otro punto de información y a partir de ahí podrás empezar tu ruta preferida, la más recomendable por su belleza es la Ruta de Cola de Caballo. Cola de Caballo es una de las cascadas más bonitas de la región, la ruta tiene una duración caminando de tres horas ida y otras tres de vuelta por el sendero de Soaso, con la posibilidad de volver por la Senda de los cazadores si está abierta, puesto que la nieve obliga a cerrar el sendero gran parte del año.

Dirección a Cola de Caballo, a una hora de camino encontrarás las tres cascadas, saltos de agua de gran altura y belleza que se intercalan entre hayedos, entre ellas destaca la del Estrecho y la de la Cueva. Los más aventureros pueden continuar dos horas más de camino hasta llegar a la Cola de Caballo.

Tras esta ruta de senderismo al regresar al Pueyo de Araguás podéis pararos a cenar en La Creperia de Aínsa, un bar situado en la zona baja al pie de la carretera principal. Allí podréis degustar ricas creps dulces y saladas elaboradas con productos autóctonos.

Sector Añisclo y Pineta

Al día siguiente tras recargar fuerzas con un buen desayuno en la propia casa rural podéis volver a bajar hasta Aínsa y desviaros en el cruce que indica dirección Añisclo, Pineta. Por esta carretera llegaréis a la parte este del parque, al lado contrario del Sector Ordesa. En el camino podéis visitar las localidades de Escalona y Puyarruego. Seguir las indicaciones hasta el cañón de Añisclo.

Añisclo, se encuentra a tan solo 15 kilómetros de Ainsa, eso sí, la carretera es estrecha y serpenteante, pero bien asfaltada con alguna escapatoria de vez en cuando, a veces un cruce de vehículos puede ser un quebradero de cabeza para los conductores, más aún si te encuentras una caravana de frente. Las caravanas son los vehículos más comunes en toda la zona de Ordesa y Monte Perdido.

Al llegar al aparcamiento del Cañón de Añisclo, tras pasar por algunos túneles naturales y parar en miradores espectaculares, se puede comenzar el itinerario. La ruta de Añisclo no te llevará más de una hora, s trata del Circuito de San Úrbez, un recorrido circular que es recomendable empezar por las escaleras que bajan desde el parking.

El sendero está correctamente marcado y señalizado, no presenta dificultad alguna, pasaréis por un puente y más adelante llegareis a la Ermita de San Úrbez. Posteriormente a la fuente y por último a la Cascada de Aso, un espectáculo de la naturaleza que entre la vegetación y las paredes del cañón hacen del entorno un rincón mágico.

En toda la zona el protagonista es el cañón, el río baja por la montaña moldeando la piedra, un trabajo de millones de años. Las paredes se levantan verticales al lado de la carretera entre vegetación, humedad y el ruido de los pájaros. Un lugar, sin duda, obligatorio para el visitante.

Si acabas la ruta de Añisclo y aún tienes más ganas de senderismo puedes subir hasta el Sector Pineta, al norte, continuando la carretera principal dirección Francia. Al llegar a Bielsa, a unos 40 kilómetros de Añisclo aproximadamente, una carretera parte por el Valle de Pineta, paralelo al río Cinca, desde allí tras dejar el coche en el aparcamiento nace un sendero circular. Una ruta que te llevará aproximadamente dos horas y media.