Carmen Boza intima con el público pacense

Carmen Boza intima con el público pacense
A. Baranda

La cantautora gaditana presentó su último álbum 'La Caja Negra' este sábado en la terraza del López de Ayala ante unas cien personas

ALBA BARANDA

Con una gran sonrisa, pero toda de negro. Así hizo aparición Carmen Boza sobre las tablas de la terraza del López de Ayala este sábado pasadas las diez de la noche. Tras confesarse algo nerviosa, comenzó su recital con una canción que, según dijo, hacía tiempo que no tenía en el repertorio: 'No me parezco'.

La cantautora gaditana interpretó varias de sus composiciones únicamente acompañada por una guitarra eléctrica. Con su melódica voz inundó todos los rincones y corazones del recinto, e incluso, ayudada por el viento, pudo escucharse en las calles aledañas al teatro pacense. No tardaron mucho en aparecer sobre el escenario un batería y una bajista para acompañarla y darle mayor enjundia a sus temas.

Sin atajos ni imposturas fue desnudándose ante unos cien espectadores. Hubo más sillas vacías que llenas en la terraza. Además de los pocos carteles que se han visto estos días por la ciudad, quizás los badajocenses se dividieron entre el concierto de Leiva en Cáceres y el espectáculo de La Vida Moderna en el Teatro Romano de Mérida. Pero a la andaluza pareció no importarle. «Son tiempos en los que todo el mundo sube a las redes sociales imágenes de salas llenas y aforos agotados. Hoy somos los que estamos y estamos los que somos», manifestó. Pero el público pacense es complicado de por sí. No hubo silbidos ni piropos, solo aplausos entre canción y canción. El único atisbo de expresividad de los asistentes, haciendo uso de la función fática del lenguaje, fueron los movimientos de cabezas al son de los acordes. La gran mayoría de asistenes eran jóvenes de alrededor de veintipocos años que probablemente se hubiesen desinhibido más en una sala.

La Caja Negra

Boza defendió sus temas más antiguos en uno de los atardeceres más tardíos del año. Ya con la noche y la luna casi llena encima, abrió 'La Caja Negra', su último disco, para dar comienzo al segundo bloque del concierto, que tuvo una progresión ascendente. Tal y como ella misma comentó, este sábado se abrió en canal en Badajoz. Intentó romper la cuarta pared con anécdotas que completaban y daban sentido a algunas canciones y sin huir de la tristeza, dio toda una demostración sobre cómo brillar desde el lado oscuro.

Inspirada en 1984, la inquietante distopía de George Orwell, Boza cerró sin bises su actuación en la capital pacense con la canción 'Gran Hermano'. Y finalmente lo consiguió. A golpe de guitarra y sinceridad conquistó a los pacenses, que se pusieron en pie para jalearla y despedirla calurosamente. Hasta la próxima, Carmen.

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